El sendero del árbol de la vida | La reparación de la ansiedad (4)

Estimad@s compañer@s, Shalom

En este capitulo de nuestra serie sobre las 42 travesías del desierto de  Sinai, nos detenemos a contemplar una de las travesías mas difíciles, Haremos todo para salir mas fuertes y preparados. Comprenderemos las fuentes de nuestras angustias con la siguiente enseñanza.

Os ofrecemos el acceso a todas las enseñanzas anteriores con los siguientes enlaces: 1234, 5678, 9,

Jaradá [Ansiedad] la travesía número 21 [ Ekié ]

Nos referíamos entonces a la salida de Egipto y las subsiguientes Ekié [Asher] Ekié (42) travesías. (También en el precepto de tefilín [ filacterias ], que de acuerdo a la Cabalá tiene el propósito de transmitir al hombre hebreo una forma de pensamiento llamada en “Cabalá mojín de Ima” [mentalidad del nivel de “madre”], la alegría de ir por la vida de “logro en logro”, figura el Nombre de Dios Havaía 21 veces en el tefilín del brazo, y también 21 veces en el de la cabeza, ] “21 asher 21” [en hebreo rosh- ראש -“cabeza” tiene las mismas letras que asher — אשר -”que”.) Y jaradá es especial por ser la travesía número 21, Ekié , justo la mitad de todo el viaje.

Completar el camino sería llegar a Aravot Moav a orillas del río Iardén Ierijó , junto a la frontera, instantes previos al ingreso a la Tierra Prometida. También aquí hay muchas insinuaciones. Está escrito que Iardén Ierijó alude a moreaj vedaián , “huele y juzga” como está escrito sobre el Mashíaj, que va a juzgar con el olfato y no con la vista y la audición. Aravot también implica afabilidad, amabilidad, dulzura. Esta es la travesía 42, pero para llegar a ella en el medio está jaradá , la ansiedad. También hay una relación numérica, donde חרדה , jaradá , 217, ערבת מואב , aravot moav , 721, con las mismas cifras pero en distinto orden, donde 21 queda fijo y el 7 en jarada está al final pero en aravot moav a la cabeza ( rosh ), como en Ekié ashe Ekié . Simplemente bello.

De dónde has venido y hacia dónde vas” – El Monte Shefer – Jarada – Makhelot

Para entender lo que es la ansiedad hay que saber, como está escrito en el Tratado de los Padres, “de dónde has venido y hacia dónde vas”. En este mundo hay 42 situaciones, pero si hay una que comprende a todas es la de jarada , todo el mundo es una gran ansiedad.

Como el dicho famoso del jasidismo Breslov “todo el mundo es un puente muy estrecho, pero lo principal es no temer a nada”

O sea, todo este proceso, andar “en el desierto enorme y terrible, con la serpiente que quema y el escorpión que enfría, y con sed pero sin agua”, es un miedo terrible, da ansiedad. Pero si el hombre sabe “de dónde ha venido y a dónde va”, puede atravesar en paz e incluso llegar a un estado de “tranquilidad y seguridad por siempre”. ¿De dónde has venido? “Y viajaron desde el Monte Shefer y se estacionaron en Jarada”. ¿Y adónde vas? “Y viajaron desde Jarada y se estacionaron en Makhelot”.

Incluso los sabios y los comentaristas que no lo explican de acuerdo con la Cabalá, relacionan mucho el simbolismo de esas palabras con este tema. Esto habla de travesías, que viajaron desde el lugar que se llama Monte Shefer y llegaron a Jarada y luego siguieron adelante y llegaron a otro lugar que se llama Mahhelot. Esto nos está pidiendo “explícame”. También el Monte Shefer (en hebreo gracia, atractivo) suena como algo agradable, al igual que Makhelot (coro, estribillo). Entonces de dónde vienes es algo bueno, y a dónde vas también, y en el medio hay ansiedad. Por un lado toda la vida es ansiedad, pero en este momento se transformó en una transición entre dos cosas agradables.

Hay otro fenómeno extraordinario, todas las travesías están nombradas en dos versos, en uno llegan al lugar y en el otro parten de allí hacia el próximo lugar. Pero este es el único caso de entre todas las travesías en que en cada uno de los dos versos en hebreo, “Y partieron desde el Monte Shefer y se estacionaron en Jarada. Y viajaron desde Jarada y se estacionaron en Makhelot”, hay 21 letras, de manera tal que comprende las 42 travesías. Tal cual dos versos de ekié asher ekié . Cuando se describe esto en forma de guematria se forma el “diamante de 6”, la suma de 1 a 6 y de 6 a 1, y no hay otro ejemplo como este en toda la descripción de las 42 travesías.

CONTINUARÁ

El sendero del árbol de la vida | La reparación de la ansiedad (2)

B”H

Estimad@s Lectores de nuestra serie especial,

Sigamos con nuestra serie especial, en la cual caminamos en el sendero del  arbol de la vida. recomendamos cordialmente a los nuevos lectores revisar las entradas anteriores. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7,

A los que siguen adelante con nosotros: Os invitamos a una reflexión fascinante sobre la relación entre el viaje físico y el espiritual, y como estas dos dimensiones se enlazan perfectamente en el alma del judío. Os deseamos un buen viaje.

“Y viajaron desde… y acamparon en…”

Una de las posibilidades graficas de la trayectoria de Israel por el desierto, según la descripción en parasháh Maséi.

En cada verso que describe cada travesía hay una alusión a 42, מב , men bet , porque cada viaje es “ויסעו מ … ויחנו ב …”. , vaisú mi … vaiajanú ve …. Cada vez dice “y viajaron desde … y acamparon en ”. En la historia de los patriarcas está escrito que fueron bendecidos ” ב כל מ כל כל” , v acol m icol col , “en todo, con todo, todo”. La mem pertenece a Itzjak y la bet a Abraham. En cada travesía existe el deseo de llegar desde la estrechez, la contracción de Itzjak, hasta la amplitud de Abraham.

En cada “y acamparon en…” nos sentimos bien, por lo menos algunos instantes, y por eso queremos detenernos y acampar. Sentimos que llegar de un lugar donde ya nos sentimos oprimidos e inconfortables a uno que por lo menos en este momento es cómodo. Hay una expresión que la gente utiliza últimamente en la vida diaria que dice “el tren está en marcha”; estamos de viaje, pero también hay descansos en el camino.

¿Para qué están estas estaciones? Para las personas que todavía no tuvieron la oportunidad de subir al tren, y así poder agregarse. Estamos viajando, y hasta que no lleguemos a la estación terminal estamos todo el tiempo de viaje.

El síndrome del viajero. Una enfermedad judía, la vivencia de salir de Egipto y la búsqueda de la Tierra de Israel

Hay incluso como una enfermedad mental descrita en la ciencia, por la cual hay personas que todo el tiempo tienen que estar viajando, y en verdad es una enfermedad característicamente judía. Incluso en nuestra tierra, no hay otro pueblo que se la pase viajando y dando vueltas constantemente por el mundo.

¡Qué deseo de llegar a todos los lugares, a toda esquina alejada del mundo! Es una pasión especialmente israelí.

Pero en realidad todos los viajes y travesías son para llegar al final a la Tierra Prometida de Israel, la verdadera. Puede suceder que una persona haya nacido, crecido, y haber sido educado aquí, pero no sepa qué es la Tierra de Israel. Por eso va a la India, a Brasil o a cualquier otro lugar, y así regresa a su verdadera esencia (etzem), a su árbol (etz). Pero la de esta semana es una parashá (“travesías”) de vivir transitando, en calidad de viajero.

Está escrito que todas las travesías son etapas de la salida de Egipto. Teóricamente sólo el primer viaje, desde Mitzraim hasta Ramsés se lo puede llamar así, pero se considera que todas son etapas de la salida de Egipto, donde cada estación vuelve a ser “Mitzraim“: estrechez, limitación, un lugar cerrado, como una cárcel espiritual, y por eso se necesita nuevamente que “y viajaron de…” y entonces “acamparon en…” y así continuamente. Como dijimos hay 42, מב , y cada uno debe atravesar todas a lo largo de su vida.