Psicología | Relaciones Interpersonales (4)

בס”ד

En la entrega anterior:

“…la palabra hebrea para “preceptos”mitzváh, proviene de la palabra tzavta, que significa “juntar”. El inmenso amor de Di-s se pone de manifiesto en Su voluntad de “limitarSe” o “contraerSe” de tal manera que puede parecer que El nos necesita, creando así un vínculo de unión con nosotros.

Unificación y el Nombre Esencial de Di-s

Estas cuatro formas de unión corresponden, como ya se mencionó, a las cuatro letras del Tetragramatón.

En kabaláh, las cuatro letras del Nombre esencial de Di-s (yudhehvavheh) corresponden a las sefirot como se menciona a continuación:

Letra del Nombre de Di-s

Sefirá

manifestación

iud

sabiduría

nulificación

hei

entendimiento

análisis

vav

de bondad a fundamento

mediación

hei  

reinado

jerarquía

Unificar por medio de la nulificación, la primera manera de unión, corresponde a sabiduría, ya que la fuerza psicológica interior de sabiduría es la entrega, el desinterés propio.

Aunque aparentemente este es el nivel más elevado de unidad, tiene algo “problemático” porque puede llevar a la pérdida total de la definición de sí mismo, de la identidad propia. Esto recuerda el tipo de destrucción del ser que resultó de la autoridad dictatorial de los reyes del Mundo del Caos (olam hatohu). Al fin de cuentas, Di-s no desea que perdamos totalmente nuestras identidades.

La meditación, en hebreo hitbonenut, proviene de la misma raíz que biná, entendimiento.

En jasidut, la meditación es considerada un proceso analítico por medio del cual es revelada la estructura íntima del objeto de la meditación. En este caso, el análisis pretende revelar el principio abarcador que une los dos opuestos.

La meditación por parte de un tercero está relacionada muy estrechamente con el significado de la letra vav en hebreo, un “gancho”. La tercera parte actúa como un gancho que sujeta a los dos opuestos, si se retirara el gancho estos se separarían nuevamente. Mencionamos arriba que esta forma de unificación es el rol de los tzadikim, de los cuales hay 36 en cada generación. Por cierto, el valor de la letra vav es 6, y 62 = 36.

Sigue leyendo

Psicología | Relaciones Interpersonales (3)

בס”ד

En la entrega anterior:

La naturaleza permanente de puente que provee daat entre el intelecto y las emociones, nos ayuda a “ser realistas”, “estar en la realidad”. Sin la habilidad de daat de ser el puente de las percepciones objetivas de la mente, las emociones pierden contacto con la realidad.

1. Unificar encontrando una cualidad compartida

Aunque dos cosas puedan ser opuestas, se pueden unificar analizándolas y encontrando alguna cualidad que compartan. Por ejemplo, en el fuego hay una cualidad de agua oculta y visceversa. Para la mente y el corazón, esto significa que la mente tiene emociones (intelectuales) y el corazón intelecto (emocional). Subsecuentemente, las estas cualidades interincluidas conectan y facilitan la unión.

Otro ejemplo, un hombre y una mujer se unen encontrando lo masculino en la mujer y lo femenino en el hombre.

A diferencia de la unión alcanzada por la nulificación a una causa común, la unidad que se consigue a través de la interinclusión es un proceso de maduración (simplemente autoanularse no requiere necesariamente un alto grado de madurez). Dicho de otra manera, el análisis por medio de la meditación es un ejercicio de maduración.

Sigue leyendo

Psicología | Relaciones Interpersonales (2)

En la entrega anterior:

De esto aprendemos que conseguir un balance entre ellos es unirlos realmente en un matrimonio metafórico dentro de cada uno de nosostros.

El objetivo de la Toráh siempre es unir, la primera tarea en pos de tal objetivo debe ser respecto a nuestras percepciones y experiencias. Las experiencias llevan más fácilmente a la acción que las percepciones.

Daat como Puente

La Kabaláh habla de tres tipos de canales “interconectores” en el alma.

  • 32 Senderos de Sabiduría (jojmá)
  • 50 Portales de Entendimiento (biná)
  • 72 Puentes de Conocimiento (daat) Ver Zohar III, 227a; Likutei Torah del Alter Rebbe III, 36d

A veces los 72 puentes se asocian con bondad, por cuanto el valor numérico de esa palabra en hebreo, jésed, es 72.

El rol de un puente es conectar dos cosas que están separadas por un abismo o valle, esto es, son opuestas.

Estos tres números mencionados arriba (32, 50 y 72) son parte de una serie matemática conocida con la de los “cuadrados dobles”. Cada número de la serie es dos veces el valor de un cuadrado:

  • 32 = 2 . 42
  • 50 = 2 . 52
  • 72 = 2 . 62

La serie completa, cuya función es 2n2, es: 2, 18, 32, 50, 72, 98…

Ese 72 está compuesto de dos 36, que se asocia a la declaración de nuestros sabios que en cada generación hay 36 almas justas. El Zohar agrega que además de las 36 almas justas “reveladas” (las que  se conocen), hay otras 36 adicionales que permanecen “ocultas” (algunas veces incluso de ellas mismas), sumandos 72 almas en total. La tarea de estos justo stzadikim es hacer un puente entre las diferencias del pueblo judío.

Sigue leyendo