Etapas del Proceso Creativo (8) Kadmón

בס”ד

En el capítulo anterior:

Si Ein Sof, literalmente “sin fin“, se refiriese a la esencia de Di-s, sería más apropiado el nombre Ein Tejiláh, es decir “sin comienzo” (ya que “sin fin” implica que existe algo que lo precede, un “comienzo”, pero evidentemente no existe nada que preceda a Di-s). Sin embargo, la luz infinita que emana de la esencia misma de Di-s, tiene un principio (la esencia de Di-s), pero no un fin.

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El Primordial

Kadmón es el tercero de los tres niveles generales de la esencia Divina en la vida (Yajid, Ejad, Kadmón). Estos niveles preceden al comienzo del proceso creativo propiamente dicho (el tzimtzum).

Este nivel surge como consecuencia inmediata de las dos etapas previas, Ana Emloj y Ein Sof, antes descritas. En palabras del Zohar (el pasaje de apertura):

“En el inicio del “decreto” del Rey, Él hizo un grabado en el brillo superior“.

“El inicio del decreto del Rey” se refiere al pensamiento y el deseo de Ana Emloj. “El brillo superior” (tehiru ilaá) es el nivel de Ein Sof, descrito anteriormente. El “grabado” dentro del brillo superior alude al nivel de Kadmón.

Este es el nivel al cual se refieren los escritos de los discípulos del Arizal como Olam haMalbush (“El mundo de las Vestimentas”). Olam haMalbush es una expresión figurativa que se usa para referirse al “súper plan” Divino para toda creación antes del tzimtzum de la luz infinita de Di-s. (Tehilim 104:2: “Él envuelve Su luz como una vestimenta”). El deseo de Di-s de gobernar parece estar “envuelto” (como por una vestimenta) por este “súper plan” Divino (tal como el deseo más íntimo en el corazón del hombre está envuelto por su plan consciente de cómo llevar a cabo su voluntad).

Este “súper plan” de creación es lo que en el Séfer Yetziráh se describe como Relá Shearim (“231 Portales”).

Relá Shearim son las 231 posibilidades de combinaciones (no idénticas) de dos letras. Estas combinaciones se generan de las 22 letras del alfabeto hebreo (de acuerdo a la expresión matemática 22×21/2).

Cada combinación (“portal”) tiene dos permutaciones:

“Directa” (cuando la primera letra de la permutación está antes de la segunda según el orden del alefbet) e “inversa”. Estas 462 permutaciones constituyen la totalidad de subraíces de dos letras que se encuentran en el idioma hebreo.

En el Séfer Yetziráh, Relá Shearim están dispuestos en una serie de 22 alef-bet (ver Jilufei Otiot).

El nivel de Kadmón en Jasidut, es dilucidado en la frase: “El concibió dentro de Sí mismo en potencia todo lo que estaba destinado a volverse real”.

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Columnistas Invitad@s | ¡Mishe, mishe, mishe!

בס”ד

Cuando el mes de Adar entra, aumentamos la alegría (Talmud Taanit 26 b)

Llegamos, finalmente, al mes de Adar. Digo finalmente, porque Adar es el último de los 12 meses del año. Sabemos que cada mes, según el Séfer Yetziráh, está relacionado con una letra, un mazal, una tribu de Israel, un sentido y un miembro del cuerpo.

A modo de referencia diremos que la letra es la kuf, el mazal los daguim o peces, la tribu Naftalí, el sentido la risa, y el miembro el bazo.  

El Séfer Yetziráh tiene varias versiones que presentan algunas divergencias. La primera divergencia por lo que refiere al mes de Adar, es que, aunque la mayoría de los comentaristas afirman que el sentido es la risa, en uno de los comentarios se dice que es el sueño o el poder de soñar.  Veamos cómo lo podemos relacionar.

¿Qué es lo que nos provoca risa?

Generalmente, la risa es provocada por una distorsión acusada entre una causa y su efecto. Cuando se rompe la relación “causa-efecto”, por el motivo que sea, nos causa risa, y cuanto más distorsión, más risa.

Dicen que risa está conectada con la habilidad de dar la vuelta las cosas: podemos decir entonces que los estudiosos de la Toráh son los magos de la risa. Para muestra, un botón: abrid cualquier página del Talmud al azar y veréis cómo las discusiones llegan a extremos completamente hilarantes.

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Del Rav | Tu biShvat (1)

בס”ד

Nos enseña el Séfer Yetziráh que Di-s creó el mes de Shvat a través del canal divino de la letra tzádik.

Esta palabra significa “justo” (la persona), de quien está dicho: “El justo es es fundamento del mundo“, y en cada generación hay una persona que es el “justo de la generación“. El mes de shvat el tiempo más apropiado para que cada uno de nosotros manifieste su chispa de tzadik, fortaleciendo su conexión conciente con el tzadik de la generación.

La letra de tévet, del mes anterior, es la áin; cuando se conecta con la letra de este mes forman la palabra etz (árbol). Esto refuerza la idea, enseñada en jasidut, de que estos meses se corresponden respectivamente con el árbol del conocimiento y el árbol de la vida. El poder espiritual de tévet, bitul o autoanulación, intenta ayudarnos a rectificar el estado de autoconciencia que proviene del hecho de que Adam y Javáh hayan comido del árbol del conocimiento, provocando la caída primordial de toda la humanidad.

El poder espiritual de shvat, taanug o placer, intenta despertar nuestro deseo por el fruto del árbol de la vida, que tiene el poder de transformar la amarga oscuridad de la mortalidad que se produjo después de comer del árbol del conocimiento, en una dulce luz de vida eterna que se pretendía para el hombre en el momento de su creación.

El árbol de la vida, que expresa el potencial de restaurar la perfección en toda la realidad, aparece en las fuentes judías como un símbolo del “tzadik fundamento del mundo” y de la Toráh, en especial su dimensión interior, la tradición esotérica.

De esta manera, cuando nos concentramos en injertarnos en el árbol de la vida, el mes de shvat es un tiempo especialmente importante para apegarse al tzadik mediante el sendero de la “dulce” Toráh que emana de su boca. Por esta razón encontramos que fue durante este mes que los hijos de Israel escucharon la recapitulación de la Toráh por parte de Moisés, como está registrado en el libro Deuteronomio (Mishnáh Torá).

El justo es considerado como el Moisés de cada generación, anima nuestra alma al conectarnos a más y más profundos senderos de “la Toráh de Vida“, inspirándonos continuamente a diseminar la luz de Di-s en el mundo por medio de buenas acciones y compartiendo la sabiduría de la Toráh con la que hemos sido bendecidos.

Tu bShvat, el 15 de shvat, es conmemorado en la tradición judía como una festividad especial, el “Año Nuevo del Arbol“. Es el día en que se determina el diezmo que va a ser tomado de los frutos recién formados del árbol, porque se presume que en esta fecha ya ha caído la mayoría de las lluvias anuales. Este día celebramos el despertar de la vida, que la savia sube de las raíces y lleva las bendiciones y energía de la tierra a las ramas donde se forma el fruto.

Continuará…