Secretos de la Merkavá en el mes de Iaar (1a parte)

B”H
Fuente: dimensiones.org
Sheva Berajot Familia Konikov, 6 Iyar 5773

Shalom !, aunque ya estemos en la segunda semana del mes de Iaar, os invitamos a leer esta entrada que está muy ligada a este tiempo, tiempo de la rectificación de las emociones.
Se dice que de los cuatro que entraron al Pardes, Ben Azai miró y murió, Ben Zoma miró y se volvió loco, Elisha Ajer se shavuotconvirtió en un hereje, y sólo Rabí Akiva entró y salió en paz. Él tenía el equilibrio perfecto en su alma entre el ir y volver, era un rectificación de Nadav y Avihú quienes tenían un problema con este equilibrio. Iiar es el acrónimo de Avraham, Itzjak Iaakov y Rajel, que forman la carroza celestial, y entrar en estos secretos se llama entrar en el Pardes. En los Pardes también hay 4 partes, correspondientes a las cuatro partes de la carroza Divina. Se dice en el Midrash que los ángeles también trataron de expulsar a Rabi Akiva, hasta que el Todopoderoso se involucró y les dijo que dejaran de lado a este “hombre anciano” que es digno de entrar en el Pardés y disfrutar de Su resplandor. Si los ángeles de las huestes hicieron esto, significa que tenían cierto motivo de que Rabi Akiva tampoco era digno.
¿Cómo explica esto el Arizal? Como sabemos este es también el mes en el que la mayoría de los 24.000 alumnos de Rabi Akiva murieron porque no se honran entre sí, lo que es también saber el secreto de la carroza Divina. Debido a su falta de honor, la forma en que actuaron y se comportaron, nos comportamos los días del omer como si estuviéramos de luto, una costumbre que rectifica otra costumbre. Lo más importante es actuar con honor hacia el otro, especialmente entre los que son iguales. Sigue leyendo

Mesilat Yesharim

B”H

Queremos compartir con nuestros lectores  la reciente publicación de la traducción al español del clásico libro de ética escrito por el gran sabio,  cabalista y filósofo Rabí Moisés Jaím Luzzato z”l.

mesilat yesharim obeliscoToda su obra es maravillosa, y en especial este libro cuya lectura es muy recomendable, ya que es considerado por muchos la obra central de la ética judía, es decir, del comportamiento práctico diario del hombre.

En su prólogo el autor dice: “no he escrito en él cosas que los hombres no saben, sino las que ellos ya saben, y están difundidas”, (pero por el hecho de ser tan evidentes, las personas  no se dan cuenta; entonces empiezan a complicarse la vida, buscando el camino de la verdad a través de extrañas prácticas: ayunos duros, largas confesiones de pecados y salmos interminables, etc.).

El autor se basa en la baraita del rab Pinjás ben Yair: “la Torá lleva a la prudencia, que lleva a la diligencia, la diligencia a limpieza, la limpieza a  la separación, la separación a la pureza, la pureza a la piedad, la piedad a la humildad, la humildad al temor del pecado, el temor al pecado a la santidad, la santidad lleva al Espiritu de santidad, el Espiritu de santidad lleva a la resurrección de los muertos”.