El poder de Jojmah: la anulación o bitul | Sod hashem Lireav (22)

B”H

En esta ocasión, el Rabino Ginzburgh nos habla de las cualidades propias de la sefirah de la Sabiduría/Jojmah; nos habla de la cualidad de la anulación positiva (bitul), y cómo llevarla a nuestras vidas. También nos indica que es necesario del poder activo, masculino, para traer esta anulación. Por lo tanto, esta anulación positiva (bitul) únicamente se manifiesta gracias a la fuerza de la Emuná (Certeza), la única fuerza que puede unir los opuestos. Este artículo viene de un estudio privado procede de del libro Shiurim besefer Sod Hashem Lireav, libro publicado en hebreo y que B”H poco a poco nos esforzamos en acercar a los estudiosos de la Cabalah de habla hispana. Desde aquí un saludo y una felicitación para todos los que caminan por los senderos de la Sabiduría!

¿Cómo puedo encontrar la fuerza para anularme (positivamente) a mí mismo?

El bitul -aparentemente- debe ser algo no activo, como si se tratara únicamenbitulte de  ponerse de lado y dejar que los otros actúaran. Este es el concepto de bitul que tienen las naciones pero no  el del pueblo judío. Para los no judíos bitul es la expresión de una fuerza pasiva. Pero en la cabalah vemos que hay una paradoja, porque  bitul es una anulación activa, y su esencia es expresar la anulación en todo, un estado que transforma, influye e ilumina.

De manera natural, no puedo ser yo verdaderamente nulo y anular a otro. Porque si tú mismo no eres nulo, ¿Cómo vas a anular a otro, si tú mismo no eres nulo? Pero para el judío, la anulación es lo mejor, ser nulo es su perfección. Permanecer sin orgullo, enseñar bitul, influir. Anular este ser externo, la kelipá. Por eso se llama fuerza del bitul, el Koaj Mah del alma divina. (en un próximo artículo hablaremos de Koaj Mah).

Esta es la fuerza de cómo representar a Hashem. Aunque estos poderes de Tkifut (fuerza) y Bitul (anulación) parecen contradictorios,  su unificación proviene de la Emuná que está en el interior de la Jojmah.

Columnistas Invitad@s | Hueso Indestructible

בס”ד

Cuenta el midrash que el Emperador Adriano sabía de la existencia de un hueso con propiedades extraordinarias, y decidió preguntar a los sabios de Israel. Se dirigió a Rabino Yehoshúa ben Janania y le preguntó: ¿A partir de qué parte del cuerpo Di-s empezará la resurrección?  Rabino Janania le respondió: “Del hueso que hay en el extremo superior de la columna vertebral, llamado Luz“. Adriano replicó: “Dame un prueba de que esto es verdad”. Rabino Janania agarró uno de estos huesos, y lo puso en agua, pero no se ablandó. Lo puso en fuego, pero no se consumió. Intentó molerlo, pero fue en vano. Lo colocó en un yunque, pero el yunque se quebró.

Con esto Rabino Janania demostró que el hueso Luz es como una semilla de origen divino, a través de la cual el cuerpo se reconstruirá en el tiempo de la resurrección de los muertos (Bereshit Rabá 328).

Veamos cuál es la explicación de Rabino Ginsburg,  extraída del libro “Body, Mind and Soul”:

“Nuestros sabios enseñan que existe un hueso indestructible en la parte de arriba (o, según ciertas opiniones, en la parte de abajo) de la columna vertebral, a través del cual el cuerpo resucitará al final de los días.

Puede llamarse עצם הלוז /etzem haLuz/, hueso luz* o también לוז של השדרה /luz shel shidráh/, luz de la columna (vertebral), según Vayikrá Rabbáh 18:1.

El valor numérico de etzem haLuz es 248, el número de miembros –según nuestros sabios– del cuerpo humano, que corresponden a los 248 preceptos positivos de la Toráh. Así, este hueso comprende todos los miembros del cuerpo.

En terminología moderna podemos decir que, de este hueso eterno, lo más esencial [1] es la descripción totalmente codificada de hombre en una molécula de ADN. De esta molécula esencial, el hombre podrá, en el tiempo de la resurrección, volver a la vida.

En efecto, la parte más potente del ADN en el cuerpo es la médula ósea, que corresponde a la sefiráh de jojmáh, sobre la cual se dice “ellos morirán, pero no con jojmáh (Job 4:21). Incluso después de la muerte física, no sólo el hueso luz no muere, sino que asegura la futura reconstitución del cuerpo entero.    

El valor numérico de luz shel shidráh, 882, corresponde a dos veces la palabra emét (verdad, 441).

En Kabaláh y en Jasidismo, la verdad implica la vida eterna, ya que la verdadera verdad no tiene fin. De Yaakov, “el hombre de verdad” se dice que “Yaakov nunca murió”. Dos veces emét implica resurrección y vida eterna en dos planos simultáneos, en el plano físico y en el espiritual

Esto converge con la opinión de Najmánides (y de la Kabaláh y Jasidismo) que con la resurrección de los muertos, no sólo el alma, sino también el cuerpo, vivirán para siempre”

-Moriáh Mazal, Barcelona

(*) No nos referimos a la palabra “luz” en castellano, como luz eléctrica, sino a la transliteración de la palabra hebrea לוז /luz/, en la que el sonido “z” no corresponde a la zeta castellana… y que significa avellano, avellana; y también esencia, parte principal o núcleo

[1] En hebreo, la palabra hueso (etzem) es la misma para: esencia, y también puede serlo para objeto, lo esencial, lo fundamental, meollo (lo más importante de algo).

Columnistas Invitad@s | ¡Mishe, mishe, mishe!

בס”ד

Cuando el mes de Adar entra, aumentamos la alegría (Talmud Taanit 26 b)

Llegamos, finalmente, al mes de Adar. Digo finalmente, porque Adar es el último de los 12 meses del año. Sabemos que cada mes, según el Séfer Yetziráh, está relacionado con una letra, un mazal, una tribu de Israel, un sentido y un miembro del cuerpo.

A modo de referencia diremos que la letra es la kuf, el mazal los daguim o peces, la tribu Naftalí, el sentido la risa, y el miembro el bazo.  

El Séfer Yetziráh tiene varias versiones que presentan algunas divergencias. La primera divergencia por lo que refiere al mes de Adar, es que, aunque la mayoría de los comentaristas afirman que el sentido es la risa, en uno de los comentarios se dice que es el sueño o el poder de soñar.  Veamos cómo lo podemos relacionar.

¿Qué es lo que nos provoca risa?

Generalmente, la risa es provocada por una distorsión acusada entre una causa y su efecto. Cuando se rompe la relación “causa-efecto”, por el motivo que sea, nos causa risa, y cuanto más distorsión, más risa.

Dicen que risa está conectada con la habilidad de dar la vuelta las cosas: podemos decir entonces que los estudiosos de la Toráh son los magos de la risa. Para muestra, un botón: abrid cualquier página del Talmud al azar y veréis cómo las discusiones llegan a extremos completamente hilarantes.

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