La luz del pueblo | historia para Januká

B”H

Querida comunidad:

Esta historia surgió durante esta misma fiesta de janucá, luego, cobró forma y ahora está dispuesta en nuestro blog. Esperamos que os sirva de inspiración tan como a nosotros

Feliz fiesta de Januká.

“En una noche oscura, una niña se encuentra sola en su casa. Ella tiene miedo y preocupación, pero encuentra consuelo y alivio delante de la luz de una vela que ella acaba de aprender. De repente, se ilumina la habitación, y ella se siente mucho mejor.

Al atardecer del día siguiente, la niña dice: “Esta noche aprenderé dos velas en vez de solo una” .La luz y el calor de las dos velas alegran el corazón de la niña, quitando toda tristeza. ya no se siente sola.
El tercer día, la niña siente que debe encender tres velas. Cuando las enciende, la luz triple de las velas sale de su cuarto y capta la atención de sus vecinos cercanos y les ilumina el corazón.
Así pasa cada noche, y cada dia la niña decide encender una vela más. En el octavo día, la niña contempla con toda su comunidad las ocho velas encendidas encima de su mesa. Esta incontenible luz debe pasar las paredes del cuarto y penetrar a los corazones de los que estan alrededor. ellos se acercan, y la luz queda en ellos y realiza su función.
Pasa un dia mas, se oscurece a la hora habitual. entonces, dijo la niña: encenderé velas hoy también”. Aquella noche, se encienden nueve velas en el cuarto. laalegría, el amor a la vida y la esperanza sigue incrementando cada dia mas. Esta niña nunca dejó de encender sus velas durante cada noche de su vida.
Al año, tuvo 365 velas encendidas alrededor de ella en una sola noche, y a sus 20 años encendió ya miles de velas. cada vela que se enciende ya no se apaga. se queda encendida para siempre.
Este es el momento de contaros algo importante: Esta niña pertenece realmente a una familia muy grande. Todos sus hermanos, sus tíos, primos y abuelos siguen la misma costumbre, encendiendo sus velas durante miles de años.
¿Y tu, ya has encendido tu vela de Januká?
!Juntos, podemos dar luz al mundo entero!
Cordialmente, el equipo de OrEinSof

Milagros, sueños y sabiduria| Parashat Vayashév

B”H

Shalóm a nuestros lectores y lectoras

Cada año, la Parashá de Yoséf coincide con la fiesta de Januká. Los sueños de Yoséf coinciden con los milagros en el Beit hamikdásh. La parashá semanal cuenta la milagrosa historia de Yoséf.

El mo,ento mas duro. Joseph se vende a los ismaelitas.

El momento mas duro. Joseph se vende a los ismaelitas.

El trayecto vital de yosef cubre tres parashót enteras, lo que demuestra su importancia. yosef representa la cualidad de la integridad, y nos ilustra cómo uno puede ascender de cualquier pozo, avanzar y triunfar, con la ayuda de Di-s. Además, podemos aprender muchísimo de la relación de yosef y sus hermanos: Podemos reflexionar acerca de la crianza de nuestros propios hijos y  cómo enfrentar la envidia entre hermanos.

¿que pensais vosotros? el conflicto entre hermanos fue evitable o fue la causa de algo de la voluntad de hashém?

El video semanal habla de otra dimensión de la sabiduría. la humildad y la sabiduría se combinan para dar la respuesta adecuada en el momento justo. veanse el ejemplo de Tamár y Yehuda, que aparece en nuestra parashah.

Shabát Shel Or veshalóm

Deseamos a tod@s un shabat de luz y paz

Desde el equipo de OrEinSof

Encendiendo la Llama del Amor: Behalotjá

 B”H

Este shabat leeremos la Parashá Behaalotjá, del libro de Números. Hay que conocer esta lección que nos enseña Rab Ginzburgh sobre esta parashá: el secreto de la transmisión de la luz, o dicho de otro modo, cómo encender el alma. Tampoco os perdáis la explicación que da del modo de oración judío.

encender la menora

¡¡Shabat Shalom!!

La porción de la Torá Behalotjá comienza con el mandamiento a Aarón, el Sumo Sacerdote, de encender diariamente la menoráh de siete velas, el “candelabro” del Tabernáculo, al igual que varios siglos más tarde se haría en el Templo de Jerusalem a través del Sumo Sacerdote en funciones. Aprendemos en el libro de Proverbios 20:27 que “la vela de Di-s es el alma del hombre”. Las velas son almas que deben ser encendidas.

Las siete luces de la menorá corresponden a las siete almas judías características. (Las ocho luces que encendemos en la festividad de Jánuca corresponden a ocho almas, una revelación más elevada aún del origen del alma judía).

La Unión Verdadera

Di-s le ordena a Aarón encender las llamas de la menorá con la palabra Behalotjá, que significa “Cuando eleves (las llamas)”. Al definir este mandamiento, nuestros sabios explican que el sacerdote debe mantener el fuego con el que enciende las luces de la menoráh junto a la mecha hasta que la llama de la vela se eleve por sí misma, independientemente y ya no requiera la fuente de fuego para poder arder.

Este principio también se aplica a las almas.

Cuando deseamos encender otra alma, debemos sostener firmemente nuestro propio fuego junto al alma que está siendo encendida, hasta que esta ya no dependa de nosotros. Aunque en muchos tipos de relaciones, incluyendo la del Rebe-discípulo, el discípulo aparenta ser totalmente dependiente de la llama del Rebe, la señal de la unión verdadera es cuando cada alma se conecta madura e independientemente con la otra.

(En su libro el Kuzari, rabí Iehuda Halevi explica que cuando un judío se balancea hacia atrás y hacia delante durante la plegaria o el estudio de la Torá, está manifestando la candela de su alma, que ha sido encendida y arde independiente.) Sigue leyendo