Reconocer la sabiduria | el mes preñado 2ª parte

B”H

Shalóm a tod@s. hoy seguiremos con la enseñanza del mes de Adar Aleph. Se dice que el mes mas importante entre los dos “Adares” es el segundo, pero incluso en el primero, la alegria reside a partir de su primer día.

En el siguiente articulo, veremos que la alegria, la luz y la redención tienen algo en común, y no solo durante la fiesta de Purím. Trataremos de conectarse con la raiz que nos dio la salvación de nuestro pueblo en aquel entonces, y veremos como podemos repercutir esto a nuestros días.

En el articulo anterior.

Nuestra primera guematria (equivalencia numérica) para esta semana es: nashim nojriot = Sara Rivka Rajel Lea. Esto nos dice literalmente que el valor numérico de “mujer extranjera” (1086) es igual a la de los nombres de las cuatro matriarcas: “Sara, Rivka, Rajel, Lea”. Esto revela un punto muy importante acerca de la equivalencia según la guematria. Hay veces que la equivalencia denota que los dos lados de la igualdad son como archienemigos o archirivales. El lado positivo y sagrado de la ecuación es responsable y tiene el poder de rectificar el lado negativo.

Purim en un Año Preñado

Segunda parte

Purim se relaciona profundamente con Jánuca de muchas maneras. En Januca celebramos la victoria de la minoría judía sobre las tremendas influencias helénicas que controlaban la sociedad judía en la Tierra de Israel de aquel tiempo. Los milagros de Januca ocurrieron durante la época del Segundo Templo. Dicha influencia se debía predominantemente a la introducción de una “sabiduría externa”, como por ejemplo filosofía, estética, etc., que luchaba contra la sabiduría de la Torá en un intento de dominar al pueblo. Finalmente, los Macabeos triunfaron porque rechazaron esta influencia foránea fortaleciendo el estudio de la Torá. De aquí nuestra segunda guematria para esta semana:

Jojmot Jitzoniot = Majla, Noa, Jogla, Milka, Tirtza

Las hijas de Tzelofejad

Esta guematria dice literalmente que los valores numéricos de la “sabiduría foránea” (1044) y los nombres de las cinco hijas de Tzlofjad: “Majla, Noa, Jogla, Milka y Tirtza” (ver Bamidbár 26:33) son iguales. Como se cuenta en la Torá, las cinco hijas de Tzlofjad, al no tener hermanos, eran tenaces e insistentes en su demanda de que se les diera el derecho de heredar la porción de la Tierra de Israel que le correspondía a su padre. Los sabios nos enseñan que estas cinco mujeres eran especialmente sabias, poseían y manifestaban la sabiduría verdadera y enraizada naturalmente presente en el alma de cada judío. Aprendimos en el Tania que el poder supraracional del alma judía de sobreponerse a las tentaciones inherentes a las sabidurías ajenas yace dentro de la esencia íntima del punto Divino de sabiduría que hay en cada alma judía, la sabiduría que sabe de forma innata que Israel, la Torá y Di-s son esencialmente uno y que la tierra de Israel fue entregada como herencia eterna al pueblo judío. La “mujer virtuosa” judía es especialmente conciente de este hecho y luchando por sus derechos a la Tierra Santa triunfa sobre las sabidurías externas y ajenas que intentan confundir la diferencia entre lo sagrado y lo profano. Lo que aprendemos de esta guematria es que para heredar la Tierra de Israel se requiere que nos identifiquemos con las cinco mujeres de Tzlofjad y de esa manera liberarnos de la confusa influencia de la sabiduría cuyo origen es ajeno a la Torá. Que la voluntad de reclamar la Tierra de Israel nos libere de la confusa influencia de las sabidurías no judías externas.

El Balanceo del Matrimonio

Que el estado rectificado de la mujer sea la individualidad parece contradecir el significado simple de la palabra “novia”, calá en hebreo, que proviene de la palabra clot, que significa “final o conclusión”, como se explica en jasidút que la novia simboliza el estado de culminación del alma, clot hanefesh. El jatán en cambio se describe generalmente como alguien con su individualidad propia que infunde un sentido similar en su esposa.

La explicación es que el estado original del ser del jatán es espiritual y esto requiere de él descender en busca de individualidad para crear una relación con su esposa. Pero en definitiva el motivo de su descenso es volver a ascender a un lugar más elevado aún. En la literatura talmúdica esto es llamado: “Descenso en aras del ascenso”, ieridá tzorej aliá.

La conjunción de ambos vectores de fuerza produce la unión rectificada entre los aspectos femenino y masculino de cada pareja.

Esperamos que os ha gustado el articulo. Pronto volveremos con mas enseñanzas acerca de la fiesta de purím.

!Feliz Adar! Desde el equipo de OrEinSof.

El mes preñado | primera parte

B”H

Querid@s lectores y lectoras. hemos llegado al mes de Adár. se dice que durante este ultimo mes del año, tenemos el compromiso y el deber de estar alegres, gozar y purificar nuestros pensamientos.

Pero este año, no solo tenemos un mes de adár, sino Dos. En el circulo del año “preñado” el mes que recibe la mayor importancia siempre es el sgundo adar (Adar Beit, אדר ב), durante el cual, celebramos la fiesta de purím. sin embargo el primer mes de Adár recibe un nombre especial: חודש העיבור jodesh haibur  (El mes preñado). el año acaba de dar luz a un “recién nacido”.

en este fabuloso articulo adelantamos algunos temas con la fiesta de purím, que celebraremos durante el proximo mes. Sin embargo,  nuestro Rabino no olvida el primer adar, y nos da buena enseñanza acerca del año preñado, o shaná meubéret 

Espero que disfruten la lectura.

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Purim en un Año Preñado

Este año el calendario judío tiene 13 meses en vez de 12 como los años normales, por eso se llama “año preñado”. Es como si el año está embarazado y tiene otro mes en su vientre. Por eso, el mes adicional, llamado Adar I que es el mes 12 (no el 13 como uno podría pensar), es llamado el “mes de la preñez” (jodesh haibur). Por lo tanto el mes 13 es Adar II.

En esta semana se rememoró las fechas de 14 y 15 de Adar I, o Purim (y Shushan Purim) katán, literalmente Purim menor. Siendo menor, Purim katan no es celebrado con las mitzvot materiales que se cumplen en Purim propiamente dicho, pero sin duda es una ocasión de alegría y de preparación para la transformación que nos posibilitan los días de los dos meses de Adar. Esta transformación puede afectar nuestro ser interior como así también nuestro entorno y sus circunstancias.

Purim katán nos lleva a meditar en primer lugar acerca de la razón de que el Pueblo Judío requiera semejante milagro como ocurrió en Purim:

"Mordejai y Esther" por Aert de Gelder

La historia de Ester y Mordejai transcurrió durante el exilio Persa, que en realidad fue una continuación del exilio babilónico. De acuerdo con los sabios, el motivo de que hayamos sido castigados tan terriblemente con el exilio de Babilonia fue porque los hombre se involucraban en relaciones impropias con mujeres extranjeras, no judías. Esta desecración del ser físico sagrado del Pueblo judío fue entonces incrementado más aún cuando los judíos de Shushan comieron la comida no kasher servida en los festines del rey Ajashverosh descriptos en el comienzo del libro de Ester.

Nuestra primera guematria (equivalencia numérica) para esta semana es:

nashim nojriot = Sara Rivka Rajel Lea

Nuestras cuatro matriarcas

Esto nos dice literalmente que el valor numérico de “mujer extranjera” (1086) es igual a la de los nombres de las cuatro matriarcas: “Sara, Rivka, Rajel, Lea”. Esto revela un punto muy importante acerca de la equivalencia según la guematria. Hay veces que la equivalencia denota que los dos lados de la igualdad son como archienemigos o archirivales. El lado positivo y sagrado de la ecuación es responsable y tiene el poder de rectificar el lado negativo. En este caso, la identificación estricta con la identidad judía y su permanencia, que se propaga a través de las generaciones comenzando por nuestras cuatro santas matriarcas y continuando a través de todas sus hijas, las mujeres de Israel, tiene el poder de rectificar la profanidad presente en el cuerpo proveniente de acciones físicas impropias.

—CONTINUARÁ

Del Rav | Purim. ¿Por qué es “de Ester”?

בס”ד

¡El equipo de OrEinSof.com os desea un alegre Purim!

El rav Ginsburgh recibió esta pregunta:

¿Por qué la Meguiláh recibe el nombre de Ester y no el de Mordejai?


A lo que nuestro rav responde:

Mordejai, el tío de Ester (y según nuestros sabios, también su marido) fue su mentor. Por su propio ejemplo, se negó a inclinarse ante Hamán, y él le inspiró al autosacrificio. Siguiendo sus instrucciones, Ester puso en peligro su vida por ir –sin ser llamada– ante el rey Ajashverosh, para pedir por su pueblo.

A pesar de que Mordejai era el “maestro” y Ester la “alumna”, el sacrificio de Mordejai fue más bien pasivo (negándose a inclinarse), mientras que el sacrificio de Ester fue activo.

Lo activo y lo pasivo en Kabaláh masculino y femenino respectivamente. Por lo tanto, Ester, la mujer y la alumna, es en realidad el hombre de la historia, mientras que Mordejai, el hombre y el maestro, es en realidad la mujer.

Por esta razón, el libro se llama “meguiláh” de Esther, quien es la protagonista activa –la heroína– de los acontecimientos.

Por esta razón, también, Ester mereció convertirse en la reina del imperio persa (incluso antes de su acto de sacrificio, puesto que Di-s conoce el futuro), mientras que Mordejai sólo mereció convertirse en virrey… designado por su propia sobrina, Ester.

La enseñanza para nosotros es que “la acción es lo principal”. Con estas palabras, el Rebe de Lubavitch (posiblemente mejor identificado con la figura de Mordejai más que con cualquier otro personaje del Tanaj), concluía siempre sus exposiciones.

Con el fin de unificar a nuestro pueblo y por lo tanto merecer la redención verdadera y duradera, cada uno de nosotros –al igual que Ester– debe empezar a asumir un rol masculino, activo.

Ester comenzó dando instrucciones a Mordejai –antes de que ella fuese a ver al rey– para que reuniese al pueblo en ayuno y oración.

Debemos tomar el ejemplo de Mordejai pero debemos tener nuestra propia iniciativa, y además debemos actuar con autosacrificio. Así resonarán las palabras del Rebe en nuestros oídos:

“¡Haz todo lo que esté en tu poder para causar la redención verdadera y completa del Mashíaj, de inmediato!”

Traducción, Aviel Pérez.