Eliyahu HaNabí (I)

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Shalom, queridos y queridas. Os queremos presentar una serie de entradas en las que intentaremos dar a conocer la figura del profeta Eliyahu, este ser tan especial y de las distintas tareas que le encomendó el Creador del Mundo.

Fuente: Louis Ginzbergh.

El relato bíblico del profeta Eliyahu, de su vida y obra durante los reinos de Ajab y de su hijo Joram solo nos da una ligera idea de un personaje cuya historia empieza con la morada de Israel en Egipto, y sólo acabará cuando Israel, bajo el liderazgo del Mashiaj, establecerá su residencia de nuevo en la tierra de Israel -en su integridad.

El Tanaj sólo nos dice el nombre de la casa de Eliyahu, pero debe añadirse que Israelera de linaje sacerdotal, igual que Pinejás, el sacerdote (cohen) celoso del honor de Dios, quien se distinguió durante la travesía a través del desierto, y jugó un prominente rol de nuevo en tiempo de los Jueces.

Su primera aparición en el periodo de los reyes fue su encuentro con Ajab en la casa de Hiel, de Betlejem, el comandante en jefe del ejercito de Israel, al cual visitó para consolarlo por la muerte de sus hijos. Hashem mismo había encargado al profeta ofrecer simpatía a Hiel, cuya posicion demandaba que se le rindiera tal honor.

Eliyahu en un principio rechazó encontrarse con el pecador que había violado la orden divina contra la reconstrucción de Jericó, aduciendo que la charla blasfema de tales malhechores siempre enciendía su furia. Asi pues Dios prometió a Eliyahu que cualquier imprecación que profiriese se cumpliría.

Cuando el profeta entró a la casa del general, escuchó a Hiel usar estas palabras:”bendito sea Hashem, Dios de los píos, quien garantiza el cumplimiento de las palabras de los piadosos”. Hiel de esta manera reconoció que había sido castigado con justicia por la maldición de Yehoshúa contra aquel que reconstruyera Jericó. Sigue leyendo