Sefirot | Emanaciones Divinas (5) Conocimiento

בס”ד

En el capítulo anterior:

La unión de jojmá y biná (“la unión superior” en kabaláh), el “padre” y la “madre” (los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro) es continua, y en el Zohar se encuentra insinuada al expresar: “dos compañeros que nunca se separan“.

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Daat es el tercer y último poder conciente del intelecto dentro de la Creación.

Generalmente, daat es contada dentro de las sefirot sólo cuando no está keter. Esto se debe al hecho de que daat representa la reflección de (la dimensión interior de) keter mismo dentro del reino de la conciencia (como fue explicado anteriormente). De aquí que daat aparece en la configuración de las sefirot en el eje central, directamente debajo de keter, y corresponde en el tzelem Elokim al cerebelo (parte posterior del cerebro).

Daat es asociada en el alma con los poderes de la memoria y la concentración, poderes que se basan en el propio “reconocimiento” (hakará), y “sensitividad” (hergesh) de la significación potencial de aquellas ideas generadas en la conciencia a través de los poderes de jojmá biná. La sensitividad en si misma, deriva de la conección con el origen supraconciente del alma.

En general daat opera en dos niveles: El nivel superior conocido como daat elión (“conocimiento supremo”) o daat haneelam (“el conocimiento oculto”), que sirve para asegurar la continuidad del nexo entre los dos poderes superiores del intelecto –jojmá biná; y el nivel inferior referido como daat tajtón (“conocimiento inferior”) o daat hamitpashet (“conocimiento que se extiende”), que sirve para conectar el intelecto como un todo con el reino de la emoción, lo que acrecienta la propia determinación, resolviendo actuar en concordancia con las verdades esenciales que uno a incorporado en la conciencia.

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Sefirot | Emanaciones Divinas (4) Entendimiento

בס”ד

En el capítulo anterior:

En general, el sentido de la visiónse conecta con jojmá (los destellos resplandecientes citados más arriba). De este versículo aprendemos que hay un sentido interno, espiritual de paladear que es inherente a jojmá, que precede y despierta el sentido de la visión.

El estado espiritual identificado en el jasidismo como correspondiente a la sefirá de jojmá es el de bitul (autoanulación).

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Biná es la tercera de las diez sefirot, y el segundo poder conciente del intelecto en la Creación.

Biná aparece en la configuración de las sefirot al tope del eje izquierdo, y corresponde en el tzelem Elokim, al hemisferio cerebral izquierdo.

En su forma completamente articulada, biná posee dos partzufim: el superior, se conoce como Ima Ilaá (“la madre superior”), mientras que el inferior es llamado Tevuná (“comprehensión”). Estos dos partzufim en conjunto son llamados Ima (“la madre”).

Biná es asociado en el alma con el poder de análisis conceptual y razonamiento; por un lado inductivo, y por el otro deductivo. El partzuf de Ima Ilaá es asociado en particular con el poder de captar y comprehender las ideas de jojmá, mientras que Tevuná representa el poder de asimilar completamente en la propia conciencia, las ideas resultantes.

La “comprensión” de biná, implica también la habilidad de examinar el grado de verdad o falsedad inherente en una idea en particular. Job (12:11 y 34:3) expresa esto como: “el oído examina las palabras”.

El oído, el sentido de la audición, es asociado con biná. “Oye, O Israel…” (Deuteronomio 6:4), significa “Comprende…” Las letras iniciales de la frase: “el oído examina las palabras” forman la palabra emet, “verdad”.

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