El sendero del arbol de la vida | La reparación de la ansiedad (1)

B”H

Querid@s lectores y lectoras de nuestro blog.

Os invitamos a la sección de psicología del rabino Ginsburgh. esta parte trata temas de la psicología y del judaísmo  sin dejar de relacionarlos con algunos temas tratados en la Parasháh de la semana.

La siguiente enseñanza corresponde a la lectura de la Parasháh de Masei, que tiene su parte al final del libro de BaMidbár. sin embargo, como hablan de travesías,  viajes y búsquedas, nos permitimos juntar las siguientes nociones con las de la porción de la semana,  Lej leja. Así, seguiremos disfrutando la continuación de la serie “El sendero del arbol de la vida”.

La Reparación de la Ansiedad

(Conceptos de la Porción Masei , “Travesías”)

Hasta aquí fue una introducción del tema que vamos a tratar ahora. Hay un dicho que dice “debemos vivir con el tiempo”, y esto significa con la porción semanal de la Torá. Esta semana es masei , “las travesías”, que comienza con las 42 travesías que tuvo el Pueblo de Israel desde la salida de Egipto hasta la entrada a la Tierra de Israel. Todos los peregrinajes del Pueblo de Israel, que son las peripecias del exilio en este mundo, se dividen en cuarenta y dos viajes. En todos los libros de Jasidut está escrito que esto simboliza las travesías del judío en este mundo, y también las reencarnaciones de cada alma en particular.

Todo lo que le sucede al judío es un proceso, todas etapas desde Mitzraim (Egipto, pero literalmente “estrecheces” o sufrimientos), desde el estado espiritual de estrechez, de un círculo vicioso sin salida, hacia la tierra bondadosa y amplia, que representa a un estado de amplitud y donde se puede expresar la naturaleza judía, que es estar de manera natural todo el tiempo con el Creador, cuando tiene claro que el Pueblo de Israel, la Torá y Dios son todo uno. Vivir todo el tiempo con Hashem, con el Pueblo de Israel, con la Torá de Israel, con la Tierra de Israel, y ocuparse de que la conciencia de la Tierra de Israel se extienda a todo el mundo.

En esencia, los 42 viajes son una forma de andar en “el Sendero del Árbol de la Vida”, este árbol dentro del jardín es la Tierra de Israel, la Torá de la Tierra de Israel.

Para poder llegar debe haber un proceso, andar en el servicio de la avodá /acción y la tzedaká /donación, el trabajo espiritual de la auto anulación y la donación entregándose entero en aras del prójimo, y esto le permite a la persona que avance permanentemente en su camino.

Pero cada etapa del viaje es una historia diferente, y el nombre en hebreo de cada una de ellas es algo muy especial en toda la Torá, y se encuentran todos en el comienzo de la porción semanal masei.

CONTINUARÁ

Psicología | El sendero del arbol de la vida (6)

A Tod@s nuestros sguidores y seguidoras, Shalom.

!Shaná Tova!  feliz año  5773!

Aprovechamos la ocasión para desear a tod@s, un año dulce y prospero, con muchas bendiciones en el camino, que sepamos apreciar lo que hashem nos da, y pasar el año con mucha felicidad.

Hoy concluimos la primera parte de la serie “El sendero del árbol de la vida”. por supuesto, nos gustaría saber que pensáis de la serie y de las enseñanzas del Rav. Su opinión nos ayuda a elegir los temas mas interesantes para vosotros.  !no dudéis en escribirnos en los comentarios de esta misma pagina! Muchísimas gracias a todos!

En la entrada anterior:

…si realiza un esfuerzo supremo, muy por encima de su naturaleza básica, esto se llama “servicio”, en el sentido de trabajo o esfuerzo, y significa ir más allá de la naturaleza.Para llegar a lo muy bueno a partir de lo bueno se requiere el trabajo del alma, avodát hanéfesh.
Si la persona se acostumbra a esto en el servicio de la tzedaká , “la costumbre se hace naturaleza”, una “segunda naturaleza”

Un Caminante en el Sendero

Aquí está escrito que el servicio es sólo un tema, trabajar la naturaleza en cuanto a los asuntos de tzedaká , pero nosotros dijimos dos cosas diferentes, que el servicio es el trabajo del alma, la humildad y la autoanulación, y la tzedaká es una segulá , relativamente.

El punto en común es que a través de un buen consejo la persona logra dirigirse y entrar al Jardín del Edén Primordial, regresar al lugar donde Dios quería que viva, y que siga adelante para llegar hasta el árbol de la vida.

El judío es llamado “caminante”, como está escrito “y les di caminantes entre aquellos que están parados”. Los ángeles del cielo están “parados”, si no estáticos completamente, todo el tiempo en un proceso de “correr y volver” suben y bajan pero avanzan retrocediendo, por lo que en realidad no avanzan. Pero el judío realmente camina, avanza hacia la meta, no avanza de forma aparente para luego retroceder.

El andar del judío es justamente “el sendero del árbol de la vida”, llega al árbol y allí ya se encuentra preparado nuevamente para como en el principio antes del pecado, porque los consejos –el buen comportamiento- son ya por la inspiración del árbol de la vida. No son consejos del árbol del conocimiento, que no hacen avanzar al hombre, que no lo hacen un caminante verdadero.

Caminar es exactamente el esfuerzo y el servicio por sobre la propia naturaleza, y como ya dijimos esto se expresa principalmente intentando superar nuestra naturaleza respecto a la entrega de tzedaká , espiritual y materialmente. Esta debe ser la motivación básica de todo aquel que viene aquí para estudiar, personas que quieren ayudar al prójimo. Puede haber otros motivos, pero quien quiere curar y llegar a ser un curador del cuerpo y el alma, tiene que sentir que verdaderamente le duele el dolor del prójimo, y por eso intenta ayudarlo.

Para lograrlo debe trabajar duro consigo mismo, ser un caminante del esfuerzo de dar tzedaká .

Fin.

Cabalá y Educación (7): Plantar y Alimentar.

B”H

Estimados lectores de OrEinSof: en esta semana previa a Rosh Hashaná, el rabino Ginzburgh profundiza en  el paralelismo entre el árbol y el ser humano. Sobra aclarar que aquí esta hablando de aquél árbol que está plantado sobre la Tierra Sagrada de Israel. Esperamos que os guste, un cordial Shalom!

Otra metáfora que se asemeja a la relación iniciación/inspiración e integración es la de plantar un árbol y luego nutrirlo hasta que fructifique. Esto se ajusta particularmente bien con nuestra metáfora anterior de entrar y establecerse en la Tierra de Israel, ya que el proceso de plantar árboles fue el máximo símbolo de reclamo de la tierra. Este también tenía que ser un proceso de dos etapas, siendo la primera la de literalmente plantar, que fue seguido luego de la atención adecuada de los árboles para que maduren correctamente y produzcan frutos.

Plantar un árbol en Israel, tanto literalmente o como metáfora, es diferente que hacerlo en otro lugar. Esto es así porque la Tierra de Israel recibe la atención constante de la Providencia de Di-s, como Moisés le dijo a los israelitas en el libro de Deuteronomio:

La tierra que van a heredar no es como la tierra de Egipto de donde salieron, donde plantaban vuestras semillas y la regaban a pie como un jardín vegetal. La tierra hacia la cual están cruzando para heredar es tierra de montañas y planicies, donde van a tomar agua de la lluvia de los cielos. [Esta es] una tierra que Di-s, tu Di-s, cuida. Los ojos de Di-s, tu Di-s, están siempre sobre ella, desde el comienzo del año hasta el final del año”.

En Israel, es tangible y palpable el compromiso de Di-s en todos los detalles de cada momento de cada vida. Hasta los fenómenos naturales como la lluvia y el viento, revelan por si mismos que son regulados directamente por El. Aunque Di-s es la causa definitiva de todas las cosas en todos lados, Su influencia fuera de la Tierra de Israel está oculta bajo muchas capas de la realidad.

La diferencia entre la relación de Di-s con Israel y los otros sitios es como la que existe entre la luz directa del sol y la luz indirecta de una lámpara, que es accionada por electricidad que deriva de combustibles, que surgen de antiguos vegetales que crecieron de la fotosíntesis, cuya energía proviene del sol. Cada paso intermediario enmascara y diluye más y más la radiación original. En fin, a pesar de que la lámpara trae luz al mundo, es una trivial imitación de la gloria original del sol.

Plantarnos en la tierra de Di-s, tanto sea inmigrar literalmente a Israel o metafóricamente entrar a una realidad de concientización de Di-s, significa iniciarse en una intensa experiencia de sentir que Di-s se involucra en nuestras vidas. Esto tiene su precio. Mientras que por un lado cosechamos los beneficios de un crecimiento acelerado que proviene de una dosis más concentrada de influencia espiritual, el costo es que nuestras imperfecciones se colocan de repente bajo un poderoso reflector. El egoismo, la autoindulgencia, la pereza y la neurosis resaltan con toda su fealdad y simplemente no pueden ser toleradas como lo son en otros lugares. La depuración de estos rasgos y la incomodidad –y a veces el sufrimiento- ocasionado por este proceso está por lo tanto también intensificado.

 

Psicología | El sendero del arbol de la vida (5)

Estimad@s seguidores de nuestra serie semanal,

En esta serie tan especial, que es el fruto de las charlas realizadas por nuestro rabino Ginsburgh, se tratan los conceptos propios de la psicologia, y su reflejo en términos distintos. verémos que podemos contemplar nuestros temas cotidianos a travéz de conceptos propios de la Toráh y de la Kabaláh.

Desde OrEinSof.

en la entrada anterior

En la Torá, como está escrito en el Tania en la parte final llamada Epístola Sagrada, la segulá para toda cosa buena en el mundo es la tzedaká , la donación (literalmente “hacer justicia”). Como está escrito “quien se apiada de las criaturas, se apiadan de él desde el Cielo” y “tu pecado se expiará con tzedaká”. Además de que la tzedaká es un precepto de la Torá, es también la segulá general y más completa que hay en la Torá.

Lo Bueno es Bueno, pero lo Muy Bueno no es Mejor?

Para entender de qué se trata, explica que así como el “acto de tzedaká ” es algo natural en el judío, también la “paz, que significa sentirse bien en los buenos tiempos. Pero aún no es seguro que se sienta bien todo el tiempo (no son exactamente sus palabras, pero es una explicación en términos simples). Cuando el judío se siente bien, se pone a rezar y siente la comunicación con el Creador del Mundo, a esto se le llama “revelación Divina”. Se siente bien, está unido a Dios y puede hablar con Él, sintiendo que tiene un buen padre.

Pero cuando termina su plegaria, sale al trabajo, a la calle y se enfrenta a todo tipo de situaciones y pasa por procesos en la vida, ya no es seguro que se sienta bien. La paz permanece en el plano espiritual, lo está esperando, pero no es seguro que entre y permanezca en su vida diaria. Esto es así cuando se ha hecho tzedaká de acuerdo a la naturaleza de bien.

Pero si realiza un esfuerzo supremo, muy por encima de su naturaleza básica, esto se llama “servicio”, en el sentido de trabajo o esfuerzo, y significa ir más allá de la naturaleza, como explicaremos. Hay una naturaleza general y además una naturaleza de bien, pero cuando Dios creó al hombre en este mundo le dio esta naturaleza de bien con el deseo de que vaya más allá de ella, de que sea más que bueno (hay una expresión en idish “si lo bueno es bueno, ¿lo muy bueno no es muy bueno [mejor]?”, está lo bueno y lo muy bueno).

Para llegar a lo muy bueno a partir de lo bueno se requiere el trabajo del alma, avodát hanéfesh . El servicio de tzedaká es dar mucho, muy por encima de la capacidad espiritual con que contamos y del dinero que tenemos en el bolsillo. Mucho más, por encima y más allá de lo que la misericordia natural nos obliga.

La Segunda Naturaleza

Si la persona se acostumbra a esto en el servicio de la tzedaká , “la costumbre se hace naturaleza”, una “segunda naturaleza”

El “acto de tzedaká” es indudablemente bueno, pero si la persona comienza a darle importancia y movilizarse interior y exteriormente en aras del “servicio de la tzedaká”, siendo que “el servicio es nuestra vida”, entonces la Torá nos asegura “calma y seguridad por siempre”, que tengamos tranquilidad y calma espiritual por siempre.

En la introducción al Tania está escrito que ese libro es para encontrar “sosiego para su alma”. El libro todo se ocupa de dar “buenos consejos para las afecciones del alma”, tal cual sus palabras, y la persona que se cura está tranquila. Por eso está escrito allí que todo es para encontrar “sosiego para su alma”, que es “la calma y la seguridad por siempre”, y esto se logra sólo a través de la conjunción del servicio y la dádiva, “el servicio de la tzedaká ”.

CONTINUARÁ

Cabalá y Educación (4): Integración (o de cómo asentarse en la Tierra)

                                                                                                                                                                                    B”H

Integración a Través de la Torá, Mandamientos y Plegaria

Queridos lectores y lectoras de OrEinSof, una semana más publicamos una nueva entrada bajo el título”Cabalá y Educación”. En esta ocasión, analizando el proceso de integración, apuntaremos  cómo  Torah, mitsvot y tefilá constituyen un poderoso recurso para nuestro enraizamiento interior. Un abrazo para todos, y ¡ feliz mes de Elul, Jodesh Tov !…

La segunda fase de entrar a la Tierra de Israel es la tarea de asentarse en la tierra.

Esta es la vigorosa tarea de construir una casa, labrar la tierra, plantar árboles, establecer un gobierno, etc.. Es el trabajo de integración, el proceso de echar raíces. Psicológicamente, esto implica entrenar cada aspecto del ser, física y espiritualmente, a adaptarse a estos cambios. En el judaísmo esto se logra con el estudio de la Torá, cumplir los mandamientos y la plegaria.
Aquí es también donde el educador religioso o mentor espiritual se vuelve más útil al estudiante que busca un crecimiento espiritual significativo. Puede asistirlo clarificando temas y dándole aliento. Frecuentemente, este consejo está basado en la premisa de que los cambios en los rasgos carácter pueden verse facilitados estudiando lo que la Torá enseña acerca de tal problema, como así también fortaleciendo y perfeccionando la tarea espiritual especifica (mitzvá) que se relaciona con esa cualidad o ese cambio que se quiere realizar.
En este proceso la plegaria es de ayuda invalorable. Primero, porque la plegaria es la meditación que despierta emociones sanas y rectificadas, que a su vez motivan un comportamiento saludable que ejerce una poderosa influencia purificadora en el carácter del estudiante. Segundo, porque la plegaria es una sentida devoción, tanto cuando se expresa a través de la liturgia formal y los salmos, o de verter espontáneamente el corazón. (referiremos en detalle sobre este tema en los capítulos siguientes.)
Sólo se puede conseguir el cambio con trabajo duro, espiritual y físico. Entonces, Di-s garantiza que si trabajamos de buena fe, El bendecirá nuestros esfuerzos y asegurará nuestro deleite de crecer y transformarnos. ¡Que así sea para todos vosotros!

Incluimos en el post un video relacionado con nuestro tema (de 90 segundos). Esperamos que os guste:

Educación y Cabalá (3)

  B”H

Educación y Cabalá (3): Entrando a un Nuevo Estado del Ser   

Estimados lectores y lectoras. Esta semana revisaremos el concepto de “inspiración”, explicado a partir de la idea de “entrar a la Tierra de Israel”. Que sepamos todos encontrar el camino, entrar y asentarnos firmemente en ella, ¡Shavúa Tov, Feliz Semana a tod@s!

Comparar la educación con la ascensión a la Tierra de Israel nos permite adquirir una nueva comprensión del tipo de dificultades que ella comporta.

En la Torá, Moshé y Iehoshúa dirigieron juntos el proceso de ascensión. Ambos se enfrentaron, como relata la Torá, con inmensos desafíos en sus relaciones con los Bnei Israel. Así como el Baal Shem Tov generaciones después, Moshé fue elegido para inspirar a Bnei Israel con una nueva comprensión de su identidad (a través de la transmisión de la Torá). Pero dado que el proceso de ir entrando en nuevos niveles de consciencia y la perspectiva de cambios, exige una eliminación de todas las presunciones, expectativas y hábitos previos, a Moshé se le ordenó conducir al pueblo a través de las yermas tierras del desierto. Limpiar totalmente lo viejo es siempre un pre-requisito para poder entrar en un nuevo nivel del ser.

La imaginaria seguridad de una auto-percepción estancada forma una barrera muy real de cara al cambio. Los cuarenta años vagando por el desierto sirvieron precisamente para ese propósito.

Aunque Moshé condujo a los Bnei Yisrael a través del desierto y los llevó a las orillas del Jordán, la mismísima frontera de la Tierra Prometida, él mismo no sería su guía en la entrada de la Tierra. Iehoshúa, el fiel discípulo de Moshé, cargó con el liderazgo del pueblo para entrar en la Tierra Prometida. Los primeros pasos de Iehoshúa como líder fueron atravesar el Jordán, lo cual es descrito con un lenguaje sumamente inspirador, casi poético, como en el relato de la conquista de la primera ciudad, Jericó. De todas maneras, inmediatamente a continuación, tiene lugar una seria derrota en la ciudad de Ai. Sigue leyendo

Cabalá y Educación (2)

Bsd

Cabalá y Educación (2). Las Fases del Crecimiento Espiritual.

Seguimos con el tema “Cabalá y Educación” . Con nuestro mayor deseo de que esta serie de artículos sea inspiración e integración para todos y cada uno de vosotros. ¡Shavúa tov, feliz semana!

A partir de estos dos “sinónimos” de “educación”, jinuj y hadrajáh , se derivan dos substantivos Hebreos, mejanej y madrij, que literalmente se traducirían como “educador” y “guía”. Siguiendo nuestra nueva comprensión de estos dos términos, podríamos traducir mejanej como “iniciador” (es decir, un individuo que actúa como fuente espiritual) y madrij como “integrador”.

El Quinto Rebbe de Lubavitch, Rabí Shalom Dov Ber, dijo en una ocasión: “El Ba’al Shem Tov [el fundador del Jasidut] es el primero entre los Mejanjim; Rabí Schneur Zalman [el fundador del Jasidut de Jabad] es el primero entre los Madrijim.”

Así, el Ba’al Shem Tov  se considera el inspirador por excelencia, mientras que Rabí Schneur Zalman de Liadi manifiesta la quintaesencia de la cualidad de integración. Como veremos a lo largo de nuestras entradas sobre la educación, la identificación de estas figuras insignes del judaísmo con cada una de las dos facetas de la educación nos será inmensamente valiosa para la comprensión de la distinción entre inspiración e integración.

Otro dicho  del Rabí Iosef Itzjak Schneersohn, el Sexto Rebbe de Lubavitch, refleja esta relación y arroja luz sobre la misma: “El Baal Shem Tov nos mostró cómo deberíamos servir a D-os, y Rabí Schneur Zalman nos mostro cómo somos capaces de servir a D-os.”

A través del ejemplo personal, el Baal Shem Tov inspiró a discípulos a través de las generaciones, para mostrar que incluso en los tiempos en que la consciencia de lo Divino está distante o ausente, siempre es posible servir a D-os. Entre sus discípulos, Rabí Schneur Zalman en particular tomó sobre sí la tarea de integrar la conducta inspiradora y el mensaje a cada individuo del Baal Shem Tov. Podríamos reformular el dicho anterior diciendo:

El Baal Shem Tov nos inspiró para servir a D-os; Rabbí Schneur Zalman nos enseñó cómo convertirnos en siervos de D-os.”

La parashá de la Torá que se lee en la fecha más cercana del nacimiento de ambos personajes, el 18 de Elul, es Ki Tavo , que empieza con las palabras: “Cuando entres a la tierra…”. Los Sabios nos explican que siempre que la Torá nos pide “entrar” en algo –sea entrar en la Tierra de Israel, o introducir una vasija en agua para la purificación ritual- debemos hacerlo de forma total. El Rebe de Lubavitch explicaba  que lo mismo también es cierto aplicado a temas psicológicos o espirituales, especialmente cuando está involucrado un nivel más elevado de percepción. Sin una inmersión total, no se puede conseguir nada. Incluso si el cuerpo está situado físicamente en el nuevo ámbito, mientras la mente permanezca fuera, el esquema mental de su consciencia seguirá sin cambios.

La Torá utiliza un proceso de dos fases para describir el acto de “entrar en la Tierra”. La primera fase es el propio acto de traspasar la frontera de la tierra, mientras que el segundo se identifica con el asentamiento y la herencia de la tierra. Estas dos fases son un bello paralelo de la secuencia de inspiración e integración, así como del trabajo del Baal Shem Tov y Rabí Schneur Zalman, respectivamente. Juntas, la inspiración (que se origina desde arriba, en el reino espiritual) necesaria para cruzar los límites y entrar en la Tierra de Israel y el vigor (arraigado abajo, en el reino físico) requeridos para asentarse en la tierra y perdurar en ella, comprenden una experiencia de “inmersión completa“.

Extraído de: www.dimensiones.org

Cabalá y Educación (1)

Inspirados por la brillante exposición del prof. Eliézer Zeiger durante el 2do Seminario OrEinSof iniciamos un ciclo de artículos que nos ofrecen un enfoque de la educación basado en la sabiduría de la cabalá y la jasidut. Esperamos que os gusten.

Inspiración e Integración

Como estamos viendo la educación a través de la óptica de la cabalá, debemos empezar definiendo la educación en términos cabalísticos. La cabalá considera al hebreo como el lenguaje de la creación y le da una gran significación a la formulación hebrea de las palabras, sus raíces, subraíces y su significado oculto, por lo tanto, definiremos la educación tomando en cuenta las palabras hebreas que connotan este concepto.
En hebreo hay dos palabras para educación: jinuj y hadrajá. En un diccionario común hebreo-español, encontraremos definida la palabra jinuj como “adiestramiento” y hadraja como “guía”, términos que aparecen casi como sinónimos. Sin embargo, en los trabajos rabínicos, lejos de ser intercambiables, estas palabras expresan ideas específicas y diferentes.
Para captar el significado interior de estas palabras y así descubrir el significado de educación, debemos examinar primero las raíces o ideas germinales que contienen. Esto arrojará luz a las sutilezas que las distinguen.
La raíz básica de jinuj aparece más frecuentemente en la Biblia con el significado de “inauguración” o “iniciación”. Describe el acto de dedicar algo a un propósito en particular. Por ejemplo, el Salmo 30, conocido como Mizmor Shir Janucat HaBait, es un canto de inauguración compuesta por el Rey David para el Templo de Jerusalem construido luego por su hijo, el Rey Shlomo. Una vez construido el Templo, sus utensillos no podían ser usados hasta que fueran santificados e inaugurados en sus tareas. Así, la menorá (el candelabro) tenía que ser santificada e inaugurada en su rol de “iluminador”. Así mismo era para los cohanim, los sacerdotes que servían en el Templo, que tenían que ser iniciados en el oficio antes de asumir sus responsabilidades. Aunque el sacerdote ya está capacitado físicamente para realizar su función, requiere una inyección de luz para trasladar su potencial espiritual a la realidad.
Este acto de iniciación atrae hacia abajo luz espiritual, es un ritual que despierta a los receptores a un nivel superior de potencialidad, habilitándolos para comenzar su nueva tarea. A través de esta emisión de resistencia física, psicológica y espiritual, esta descarga de luz, energía e inspiración transforma verdaderamente a la persona o el objeto en cuestión.
Cuando aplicamos estas ideas germinales embebidas en la raíz de jinuj o educación, vemos que el maestro es un “iniciador”, en su tarea de despertar los potenciales latentes de sus discípulos. Hace esto bajando la luz del conocimiento al nivel de los estudiantes, inspirándolos así a una nueva manera de pensar y ver el mundo.
La raíz de la segunda palabra hebrea para “educacion”, hadrajá, conlleva una variedad de significados relativos al método y la dirección. Así, mientras que jinuj implica el espíritu de un comenzar de nuevo, hadrajá implica el esfuerzo por el movimiento y el progreso. En términos de educación, significa que luego del sacudón de inspiración, es necesaria una continuación.
Con la inspiración no se logra demasiado si los estudiantes no integran estos nuevos conocimientos a su vida diaria, si no aprenden como mantenerse en el nuevo camino y evitar los obstáculos, progresar constantemente y mantener el objetivo a la vista.

Extraído de www.dimensiones.org

Biblioteca | Psicología y Kabaláh

בס”ד

Técnicas de Crecimiento Personal | por el rav Ginsburgh

“Psicología y Cábala”

¿Por qué nos cuesta tanto definirnos como personas plenamente felices? ¿Por qué los estados de placidez que vivenciamos son tan breves, tan fugaces?

La respuesta es muy sencilla: nuestra felicidad depende en gran medida de factores externos a nosotros y nuestro bienestar de lo que sucede a nuestro alrededor. Estamos en manos de miles de elementos que, nos guste o no, lo aceptemos o no, resultan absolutamente incontrolables.

En Psicología y Cábala”, nuestro querido rav Ginsburgh nos lleva de la mano y nos conduce paso a paso hasta lo más recóndito de nuestro ser y nos enfrenta cara a cara con nuestro ego excedido, nuestros miedos, fobias y temores, nuestra ansiedad y nuestros pensamientos negativos. Y lo que es más importante aún: nos enseña el camino para transformar nuestras zonas oscuras en luz plena, lo cual  nos asegura una  felicidad interior independiente de absolutamente todo lo que nos pasa y nos rodea.

¿Interesad@ en el libro? Pincha sobre la imagen para adquirirlo.“Psicología y Cábala” es una obra fundamental para todo el que quiera vivir una vida íntegra, plena, feliz y verdadera. El libro empieza con la búsqueda del bienestar psicológico a través de un proceso de crecimiento espiritual que consta de tres partes:

  • sumisión,
  • separación y
  • dulcificación.

Estos tres procesos son la base de diversas técnicas terapéuticas para suprimir, ignorar o articular la ansiedad. El rav Ginsgurgh sigue luego con el concepto de la reinterpretación positiva y transformación interna, pasando después a describir las semejanzas y diferencias básicas entre la psicología kabalística y la psicología convencional. También nos expone el tema de la ansiedad positiva, las diferentes terapias y sendas espirituales. Finalmente, los habla de tres libros terapéuticos del Tanaj: Tehilim, Proverbios y el libro de Job.

Queremos compartir con todos vosotros la parte final del libro, que lleva por título “El Mesías como Psicólogo”. 

“Elihu, que empieza el proceso de verdadera curación, desempeña tanto el papel del profeta Elías, el heraldo de la redención, como el de Mesías. Al consolar a Job, desempeña el papel de Elías, preparando a Job para la verdadera terapia que la habrá de administrar: la inminente redención. Entonces, al administrar la terapia, desenreda los nudos retorcidos de la psique de Job, preparándolo para la revelación de D-os, así como el Mesías curará el mundo y lo preparará para recibir las nuevas revelaciones dela Toráh de D-os.

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Evolución de la Kabaláh | 5. Peligros (Parte II)

בס”ד

En la entrega anterior:

Finalmente, un defecto más sutil respecto a la fuente de nuestro estudio es que muchos de los maestros que enseñan hoy en día sólo comprenden los aspectos externos de la Kabaláh. La parte más grande de las enseñanzas del Arizal está basada en la distinción entre los aspectos externos e internos de las cosas.  Incluso alguien que sabe de Toráh y Kabaláh, puede carecer completamente de su conocimiento interior.

Los Peligros de la Kabaláh | Parte 2

El anterior Rebe de Lubavitch, Rabi Yosef Yitzjak, dijo algo muy importante a este respecto. Si una persona acostumbra observar el mundo superficialmente, arruina su habilidad de adquirir luego un punto de vista o perspectiva interior. Es como si la perspectiva externa produjera una especie de daño mental o espiritual al alma Divina.

Para explicar un poco más este fallo, debemos utilizar la declaración de nuestros sabios que dice:

una mujer crea un lazo sólo con el primer hombre que hace de ella un recipiente (es decir, que ella es íntima de él) [1]. Un maestro de la Toráh es llamado rav (rabino). Un maestro de la dimensión interior de la Toráh es llamado Rabi (con la letra yud adicional al final).

La relación entre el estudiante y el maestro de Kabaláh es como la de marido y mujer. Así, como una mujer, el estudiante crea un nexo o pacto intelectual con el primer maestro que te inspira con las enseñanzas de la Kabaláh. Es difícil romper esta unión, no del todo imposible, pero muy difícil.

Kabaláh y Jasidut

El tercer peligro en nuestra generación es estudiar Kabaláh sin Jasidut. Como ya se explicó, la quinta etapa de la revelación de la sabiduría de la Kabaláh es el Jasidut. Desde la época en que éste fue revelado es la forma preferencial para estudiar esta sabiduría. La Kabaláh debe ser estudiada también de los textos originales, pero siempre con la inspiración y las fuentes supremas que brindó y reveló el Jasidut. El Baal Shem Tov explicó que incluso cuando los textos clásicos de Kabaláh, que precedieron al Jasidut, son estudiados con un corazón ansioso por el entendimiento interior, no obstante, a causa de la tosquedad de la mente humana, las enseñanzas pueden ser malinterpretadas y pueden resultar en un antropomorfismo del Todopoderoso, que por otro lado es conocido en hebreo como hagshamáh.

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