La Gracia Colectiva | Kabbalah y Educación

Shalóm a Tod@s,

La Kabbaláh nos enseña las bases de la armonía entre los diferentes atributos de nuestros corazones. cada atributo debe reflejarse en los otros atributos. Este concepto se conoce en la kabalah como התכללות Hitkalelut. es la Interinclusión. 

En la siguiente enseñanza, nuestro rabino crea enlace entre los atributos del alma, los doce tribus y la sensibilidad emocional que cada uno de nosotros puede alcanzar, y lleva a la practica lo que se presenta en el siguiente articulo.

Les deseamos buena semana

El equipo de OrEinSof. 

La Gracia Colectiva

La cabalá enseña que cada una de las tribus de Israel representa una sensibilidad particular del alma: Iehuda se asocia al habla, Issajar al pensamiento, Zebulún al movimiento, Reubén a la vista, Simón a la audición, Gad al trabajo, Efraim a la sexualidad, Menashe al olfato, Benjamín al dormir y los sueños, Dan a la ira justiciera, Asher al comer y Naftalí a la risa. Por supuesto, cada idea codifica una riqueza de información que debe ser elavorada en profundidad para ser apreciada. Es también importante recordar el principio de interinclusión, según el cual todos los sentidos tienen dentro de si una traza de los otros. No son mutuamente excluyentes, sino que más bien están conectados esencialmente y entramados con los otros, formando un sólo conjunto unificado.

las doce piedras de

las doce piedras del pectoral del sumo sacerdote. Arruba aparece el nombre hebreo, mientras que debajo esta lel termino acceptado mundailmente

Durante el tiempo en que estaba el Templo en pie, el Sumo Sacerdote vestía una pechera, el Joshen Mishpat, que contenía doce piedras preciosas diferentes representando a cada una de las doce tribus de Israel y poseía el poder de oráculo. Era uno de los dos métodos para resolver cuestiones de importancia para la comunidad, donde no es aceptable el error humano. La mayoría de tales decisiones eran hechas por el Sanhedrín, un consejo compuesto de setenta y uno de los sabios más grandes de la generación. Cada sabio se distinguía por haber alcanzado tal grado superior de conocimiento de la Torá, que incluso sus respuestas instintivas a las preguntas y las experiencias de la vida eran consistentes con las verdades de la Torá.

Aun así, los prejuicios personales eran minimizados más todavía con el requerimiento de que se reglamente según el voto de la mayoría. Pero para ciertos interrogantes tales como ir a la guerra o no, se buscaba el consejo Divino por medio este pectoral. Sobre las piedras estaban grabados los nombres de las tribus y de los patriarcas y en respuesta a las preguntas del Sumo Sacerdote ciertas letras resplandecían. El Sumo Sacerdote estaba imbuido en esos momentos de inspiración Divina, lo que significa que se le daba acceso a esferas de información que estaban más allá de lo que puede ser deducido por el simple razonamiento humano. Podía determinar el mensaje recombinando las letras iluminadas para formar una oración que se constituía en la última palabra sobre la materia.

Esto establece una importante metáfora. De la misma manera que cada individuo debe identificar previamente su talento individual, antes de ser capaz de expresar la belleza innata del alma, así debe actuar colectivamente la comunidad de Israel. La composición del pectoral del Sumo Sacerdote muestra que sólo cuando cada tribu cumple su rol y realiza su contribución particular y necesaria a la nación en conjunto, el alma colectiva de Israel puede alcanzar la perfección y la consumación. Y sólo entonces la voluntad objetiva de Dios para la creación, representada por las letras brillantes del pectoral, se pondrá de manifiesto como un estado de gracia, paz y armonía dentro del pueblo de Israel y entre las naciones.

Dicho de otra manera, el Sumo Sacerdote procuraba el consejo divino por medio del pectoral cuando era necesario para el pueblo judío conocer el deseo de Dios en relación a un asunto específico del momento. El oráculo tenía doce piedras, organizadas en un cuadrado de tres por cuatro, representando a cada una de las tribu y como tal simbolizaba la unificación y armonía perfectas de los doce arquetipos o clases de personalidades del pueblo judío. Cuando cada uno lograba su máximo potencial, individualmente y en relación a los demás, entonces la armoniosa perfección, que era la revelación de la voluntad de Dios, se revelaba como profecía en el pectoral.

Nos vemos en la proxima clase

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la belleza de la educacion 2ª parte

Shalóm a Tod@s,

Invitamos a todos los educadores, padres y alumnos de nuestra comunidad a la siguiente reflexión sobre la educación:

En el capitulo anterior, hablábamos de los procesos “estéticos” de la actividad educativa: simetría, balance y armonía. Al conocer el sistema educativo convencional, estas definiciones parecer un poco extraños ¿puede la educación convertir en una obra sutil y delicada de refinamiento de habilidades del alumno? ¿Como esta armonía se enlaza con nuestra Emunáh

En esta parte, hablaremos de todo de lo que solemos dejar de lado en la practica, pero, al fin y al cabo, nos puede alimentarnos espiritualmente antes del estudio, o nuestras enseñanzas.

Que disfruten la lectura.

La “Belleza” de la Educación

El rey David enseña que la “Torá de Dios es perfecta, restituye el alma.” El Baal Shem Tov explica así lo que esto significa:

“no importa cuánto conocimiento de la Torá podamos obtener muchos de nosotros, su esencia y belleza absoluta está completamente más allá de nuestra comprehensión; es una sabiduría intocable, imposible de conocer, inmune a nuestras percepciones y concepciones limitadas, no pudiendo ser adulterada por ellos”.

Quien estudia Torá –apreciando que los detalles individuales e incluso las nociones más profundas aluden a otro nivel que es absolutamente impresionante e inconcebible- encontrará que este tipo de sabiduría “restaura el alma”.

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El educador comienza la tarea de liberar y revelar la belleza del alma identificando cuáles son las sensibilidades y talentos del estudiante. Estas habilidades, a medida que se van desarrollando, se transforman en los canales a través de los cuales el alma halla su expresión en el mundo físico. Cada personalidad tiene sus predisposiciones y aptitudes, fortalezas y debilidades, y esta es la materia prima del arte del educador. Refuerza las dotes naturales de sus estudiantes, minimiza o elimina sus trabas y crea de esta manera la posibilidad de la auto realización. Sus estudiantes estarán satisfechos cuando sientan que están realizando su potencial y sentirán frustración toda vez que sientan que se les impide hacer algo, tanto por obstáculos internos como externos. La sensación de bienestar –el aura de gracia y belleza- que rodea a aquellos que están utilizando sus sensibilidades y talentos de una manera consistente con la Torá de Dios en beneficio de la comunidad, es algo muy nombrado pero difícilmente conseguido: PAZ.

Nota, significado de la palabra Jinuj.

La educación (Jinuj) puede se descompuesto en varias subraíces de dos letras que forman palabras que brindan indicaciones adicionales a su profundo significado. Por ejemplo: jen (gracia o belleza), jej (gusto o paladar); jej es también la subraíz de jojmá, sabiduría, como ya hemos visto), najá (golpe, impacto, conquista).

Hasta la proxima enseñanza

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La belleza de la Educación | Educación y Kabbalah

Estimad@s compañer@s de estudio,

¿Cual es la esencia de la educación? Cuando enseñamos algo, esperamos pasar una experiencia bella y fructifera para nuestro estudiante.  Todo ello, y mas, se esconde dentro de la palabra hebrea חינוך (Jinúj, Educación) Cuando miramos la primera silaba de la palabra Jinúj, nos fijamos que contiene la palabra Jen: Belleza. ¿Cuando la educación se convierte en algo bello? ¿cuando esta belleza es verdadera?

Una reflexión sobre la estética espiritual del concepto educativo, para educadores, y para tod@s.

Desde Lightletter.

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La “Belleza” de la Educación

Como vimos al comienzo, la raíz gramatical básica de jinuj aparece con más frecuencia en la Biblia con el sentido de “inauguración” e “iniciación” . También puede ser dividida en dos partes, jen que significa “gracia/belleza” y uj, un fragmento que no tiene significado propio pero sí en virtud de su valor numérico (guematria), 26, igual al del Nombre de Dios de cuatro letras, el Tetragramaron.

Basándonos en esta información etimológica, podemos ahora definir más precisamente el jinuj como el proceso de revelar la belleza latente y particular que Dios ha sembrado en cada alma. La medida del éxito de la educación se transforma entonces en el grado en que el educador puede extraer del alma esta gracia inherente, haciendo que esta comience a brillar en la vida del estudiante.

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El idioma hebreo tiene ocho sinónimos de belleza, enfatizando cada uno otra faceta diferente de esa evasiva y seductora cualidad.

Gracia, jen, es la estética de la simetría, ya sea en movimiento, forma o proporción. Es un estado de balance y armonía entre diferentes elementos, denotando un punto elevado y oculto de síntesis. El atractivo y encanto de la gracia proviene de su capacidad de sugerir unidad dentro de un estado de multiplicidad, por medio de la distribución balanceada de sus partes.

Pero la belleza no es intrínsecamente algo sagrado, sólo entra en la categoría de gracia verdadera si trae con ella una apreciación más profunda de Dios, ya que de otra manera permanece atada a lo externo, a lo físico, es un fin en si misma y es llamada gracia falsa (sheker hajen). Esta belleza ilusoria es la fealdad más grande, porque seduce a los seres humanos para que idolatren la vanidad y las apariencias en vez de la integridad y lo esencial. La clase de inspiración que es el punto de partida de un buen proceso educativo debe orientar los gustos de los estudiantes y sus pasiones hacia la belleza de la verdad y la santidad, fortaleciéndolos para resistir las tentaciones de los placeres e ideales falsos.

CONTINUARÁ

Convertirse en Parte de la Conciencia Mesiánica 2ª parte | Kabalah y educación

Shalóm a nuestr@s lectores y lectoras,

nuestro sendero del estudio pasa por terrenos diversos . Hablamos de inspiración y de preparación hacia la función educativa. Nuestra meta es descubrir el camino hacia la fuente de nuestra motivación y de nuestras estructuras morales. Para esto, tenemos que dejar a lado algunos conceptos convencionales de la educación. La sabiduría de la Kabaláh, con la ayuda de nuestro rabino, puede servirnos para aprender algo nuevo.

En la primera parte, hablábamos de conceptos difíciles de concebir, como el Tzimtzum, y la luz infinita, llamada Or Ein Sof. El entendimiento de estos conceptos nos acerca a captar nuestro lugar en este mundo. desde allí, es mas fácil a entender la humildad. El ultimo capitulo se acaba asi:

En este punto somos susceptibles a tener ilusiones de grandeza al sentirnos reflejados en las maravillas de lo que hemos sentido y estudiado. La cabalá nos previene contra este engreimiento recordando la vanidad del esfuerzo humano y la insignificancia de nuestros logros

En esta segunda parte, contemplamos la espera a nuestro Mashiaj. este es nuestra fuente de humildad. cuando llegue, nuestros logros físicos no nos beneficiarán, sino los espirituales.

Que disfruten la lectura

Equipo de OrEinSof

Convertirse en Parte de la Conciencia Mesiánica

2ª parte

La demora del Mashíaj es sólo lo que parece desde afuera, porque la realidad interior es la de un progreso permanente. Así es también con nosotros. A veces los cambios se manifiestan según el estado de ánimo. Los logros y esfuerzos parecen no tener un efecto persistente por períodos de tiempo prolongados y con todo, invisiblemente, su impacto va acumulando a niveles subconscientes. Parece como que no hubiéramos hecho ningún progreso, pero en cierto punto crítico el balance da un brinco y se evidencia un salto cuántico importante de crecimiento y conciencia. Esta iniciación a un nivel más profundo del conocimiento de Di-s, debe ser nuevamente alejado de la sensación del ego de su propia importancia y el engreimiento. Y así la espiral continúa.

El cometido inicial del educador es inspirar a sus estudiantes, no es más que la tarea externa y circunstancial de exponer a los estudiantes a un nuevo sabor de tal manera que despierte su interés. El educador ceba el anzuelo, a veces con golosinas y otras con incentivos más sofisticados y sutiles, con todo aquello que excite la curiosidad de sus estudiantes. En ese momento el educador se aparta, conduciendo sus estudiantes a un rol de mayor responsabilidad de ir activamente en procura de sus propios intereses. Este es el delicado balance de empujar y atraer, que es a lo que se refiere la educación. Los estudiantes aprenden que deben esperar en cada capa nueva de entendimiento internalizando su conocimiento de Torá ya adquirido y contemplando más profundamente esos temas que ahora están revelados.

Mediante estos esfuerzos, los deseos de los estudiantes se vuelven más penetrantes, precisos y potentes. Finalmente, el educador les revela que el factor limitante que marca el ritmo de este proceso no es la edad ni el nivel de inteligencia, sino más bien el grado de humildad del estudiante y su entrega a Dios.

Con el tiempo, los estudiantes aprenden que cada revelación progresiva de la verdad es un regalo de gracia para aquellos que encuentran favor a los ojos de Dios, a través de la sumisión profunda y sincera del alma. Cuando el ego es expulsado, ese “espacio” se llena inmediatamente con la dulzura y la luz de Dios. En el medio de la lucha, la tarea de desmantelar el ego pareciera demandar un auto-sacrificio intolerable, pero cuando se saborea la dulzura del éxito, el profundo sentimiento de unión con Dios lo compensa con creces.

Nos vemos en la proxima parte:

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Convertirse en Parte de la Conciencia Mesiánica | Kabaláh y educación

B”H

Querid@s lectores y lectoras, Hoy en la serie sobre Kabbala y educación, tocamos partes que, a primera vista, pueden parecer alejadas del concepto de la educación. Solamente a los que comprenden el sentido mas interno de la actividad educativa, se puede explicar de este nivel, que va mas allá de lo físico. Hablar de la conciencia mesiánica, es hablar de algo profundamente vinculado con nuestra existencia por un lado, y además, nos da la motivación de seguir aprendiendo y mejorándonos por el otro.

Nos complace presentarles la primera parte de la enseñanza del Rav Ginsburgh.

Shalóm,

El equipo de OrEinSof.

Convertirse en Parte de la Conciencia Mesiánica

1ª parte

Más allá de nuestro objetivo inmediato de aguardar la llegada del Mashíaj, ¿qué estamos esperando verdaderamente? De acuerdo con Isaías, aguardamos “esa promesa del futuro que Dios ha preparado para nosotros” –la comprensión de la esencia de Di-s y el perfeccionamiento de nuestras almas, individual y colectivamente- una realidad que ya existe en una dimensión espiritual por encima del tiempo.

Pero si esto es así, parecería que estamos aguardando algo que es imposible. La esencia de Dios se contrapone a la revelación; sus senderos pueden ser conocidos, pero no Su esencia. Toda la historia de la creación está basada en este principio. De acuerdo con la Cabalá, hay un nivel donde Dios existe en un estado de Luz Infinita (Or Ein Sof), donde todo está uniforme y absolutamente saturado con su resplandor. Allí no puede existir la existencia relativa –la forma y la materialidad- al ser abrumada y aniquilada por este tremendo poder de iluminación, de la misma manera que las luces individuales de las estrellas son anuladas por la radiación más potente del sol. Para crear el universo físico, Dios necesitó primero, desde nuestra perspectiva, retirar Su Luz Infinita de un área en particular y crear como un útero oscuro y vacío. Dentro de este “espacio vacío” El irradió un delgado rayo de luz, cuyo desarrollo y disipación es la historia y la evolución de la creación tal como la conocemos.

Para nosotros, desear la esencia de Dios, Su Luz Infinita, es querer algo que no puede ser contenido o aprehendido por una criatura viviente, es ir en pos de eso que consumiría nuestra propia existencia. Pero ninguna otra cosa podría satisfacer esta pasión. Empeñando la fe y el esfuerzo desde aquí abajo, aspiramos a producir como respuesta el regalo de luz y comprensión desde arriba, revelar aquí y ahora eso que está preparado, pero oculto aún. La inspiración incentiva este gusto o pasión de revelar y experimentar a Dios, iniciándonos en la disciplina de “aguardar”, mientras que la integración apropiada desarrolla nuestra humildad.

Cuando estamos previamente inspirados, sentimos la algarabía de experimentar una impronta de Dios superior a la que conocíamos antes. En este punto somos susceptibles a tener ilusiones de grandeza al sentirnos reflejados en las maravillas de lo que hemos sentido y estudiado. La cabalá nos previene contra este engreimiento recordando la vanidad del esfuerzo humano y la insignificancia de nuestros logros. Después de todo, “¿Qué (má) sabemos realmente?” “¿Qué (má) ha revelado nuestra búsqueda?” Esta es el camino de la humildad, doblar y redoblar el esfuerzo de expurgar el ego.

Al hacer esto nos volvemos realmente parte de la conciencia mesiánica que estamos esperando. ¿Para qué (má) estamos sino para nuestra perfección colectiva que será una realidad viva en el mesiánico final de los días?

CONTINUARÁ

“El arte de la espera”. Segunda parte

B”H

Querid@s amig@s, 

Que interesante es contemplar nuestros momentos de espera, vacíos de cualquier acción aparente. Allí descubrimos  el núcleo de nuestra fuerza, nuestra protección, y la clave para acercar nuestra redención.  Debemos conocer entonces, la parte que este componente, que reside habitualmente en la sombra de nuestra conciencia, pero en el fondo,  contiene gran importancia para nuesotro camino como judíos.

Os recuerdo la idea del ultimo articulo

“Aprendemos del Baal Shem Tov que la espera del Mashíaj es un tiempo de activa preparación, de expansión del dominio de la Torá cuantitativa y cualitativamente. Esto se consigue respectivamente, educando a aquellos judíos que perdieron la tradición de la Torá y educándonos con gran profundidad en las leyes de la Torá y sus significados, a tal punto que los aspectos mundanos y externos de nuestras personalidades se vuelven condicionados por su veracidad.”

Entonces, estamos preparados a entrar en la continuación del articulo

El arte de la espera

segunda parte

La llegada del mashiaj

La llegada del Mashíaj representa la realización final del propósito de la humanidad sobre la tierra. Se refiere a una era de paz y armonía, una época en que todas las criaturas expresarán su potencial más elevado. En la primera etapa, habrá una realidad física similar a la que conocemos en nuestros días. Habrá cuerpos, casas, comida, etc., aunque las innovaciones tecnológicas alterarán indudablemente la forma de tales cosas. La generación del Mashíaj habrá logrado un nivel de santidad eligiéndo a Dios desde el amor, el temor o en una mínima medida luego de una gran purga o sufrimiento (el del holocausto ha sido más que suficiente) y de tal manera serán dignos de ser testigos de este gran evento. Entonces, la persona llamada “EL Mashíaj” no tomará alguna generación decadente para remodelarla, sino que más bien reflejará y encarnará la devoción espiritual que ya comenzó en cierta parte de la gente. Por eso la Teshuvá (“Arrepentimiento/Retorno”) es tan importante, porque cada persona que elija dedicar su vida a Dios o llegue a una comprensión más profunda de su tarea espiritual, nos acerca a merecer esta alegre redención.

Mensaje del Baal Shem Tov

(הבעל שם טוב (הבעש"ט Habáal Shém Tóv

(הבעל שם טוב (הבעש”ט
Habáal Shém Tóv

El Baal Shem Tov escribió una carta a su cuñado (incluida al comienzo del libro Keter Shem Tov) contándole que en Rosh HaShaná del año 1746, experimentó un “ascenso del alma” hacia los mundos espirituales. Al llegar al reino donde el alma del Mashíaj espera para descender a este mundo,

le preguntó: “¿Cuándo llegarás?

El alma del Mashíaj respondió: “Cuando tus enseñanzas se expandan hasta los lugares más lejanos

El mundo debe ser preparado, por lo menos en cierta medida, para recibir las revelaciones que acompañarán la llegada del Mashíaj.

Gracias por acompañarnos,

nos vemos B”H en la próxima enseñanza.

Lightletter, desde el equipo de  OrEinSof

“El arte de la espera” | Kabalá y educación

B”H

Querida comunidad

Una de las principales caracteristicas del judio es, sin duda, la paciencia. אורך רוח. Órej rúaj. Esta es nuesta herramienta, nuestra filosofia y nuestro modo de vida. mas adelante en el articulo, veremos que el “arte de esperar”  nos puede hasta acercar nuestra redención. 

Todos invitados a leer y estudiar con nosotros

La Sabiduría de Aguardar al Mashíaj

1ª parte

Los dos componentes lingüísticos de la palabra sabiduría (joj-má) que analizamos antes, aparecen juntos en el pasaje citado profusamente del libro de Habakuk, donde se describe la llegada del Mashíaj:

“Aunque se demore (itmahmeah), aguardalo (jaké). Venir, seguramente vendrá, no se atrasará”.

Esta oración ha sido parafraseada en los Trece Principios de Fe como: “Yo creo con fe completa en la llegada del Mashíaj y aunque se demore, de todas maneras esperaré (ejaké) su llegada todos los día”. Semejante fe ejerce una influencia real en el mundo, su poder deriva de su veracidad y de la energía espiritual, mental y emocional puesta en juego por el creyente. Su potencia es proporcional a la profundidad con que se cree en ello. La creencia en el Mashíaj trae realmente su presencia a este mundo. (ver nota I)

Sin embargo, el judaísmo no enseña que debemos aceptar los Trece Principios de Fe ciegamente, más bien ellos deben expresar un sentido profundo de conocimiento interno. Similarmente, la “espera” mencionada por Habakúk no es un estado pasivo de desidia, sino un ejercicio de esfuerzo y una época de preparación y fortalecimiento.

La naturaleza exacta de este esfuerzo fue explicada por el Baal Shem Tov, quien fue agraciado con una profunda experiencia que arrojó luz sobre este asunto. (Ver nota 2)

Aprendemos del Baal Shem Tov que la espera del Mashíaj es un tiempo de activa preparación, de expansión del dominio de la Torá cuantitativa y cualitativamente. Esto se consigue respectivamente, educando a aquellos judíos que perdieron la tradición de la Torá y educándonos con gran profundidad en las leyes de la Torá y sus significados, a tal punto que los aspectos mundanos y externos de nuestras personalidades se vuelven condicionados por su veracidad.

La espera es un arte y un esfuerzo que, si está dirigido adecuadamente, acelera la llegada. Esperar el Mashíaj es estar inmerso continuamente en las palabras de la Torá, rumiándolas, saboreándolas y paladeándolas desde todos los ángulos posibles, revelando nuesvas dimensiones, sabores, sutilezas y combinaciones. Esta es la relación entre “esperar” (jaké) y el “sabor/paladar” (jej).

De hecho, la palabra hebrea para “espera”, cuando se escribe en el tiempo presente simple (mejaké), es una permutación de las letras de la palabra jojmah, “sabiduría”. Esto es un fuerte respaldo a la definición de que esperar es un tiempo de contemplar la sabiduría de la Torá. Una aplicación práctica de este principio es estudiar pasajes de la Torá de memoria, como así también tomar un texto relativo a la Torá a donde quiera que vayamos y cuando nos encontremos sentados esperando en un banco de la estación, aprovechemos para oportunidad para estudiar.

Esperamos que disfrutaron la lectura

Nos vemos en la próxima enseñanza

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Sabiduria y autoanulación | La Entrega en la Integración, 2ª parte

B”H

Shalóm a todos y a todas.

Cual es el sentido mas profundo de la educación? Cuales son los limites de la educación convencional  ¿Como se superan mediante el enfoque correcto de la educación espiritual? ¿Como se relaciona todo esto a la oración de la “Amidah” que realizamos todos los días?

Hoy seguimos contestando a estas preguntas, en la segunda y la ultima parte del articulo “la entrega en la integración”. Para los que quieren revisar el inicio del articulo, pueden entrar con el siguiente enlace:  Entre el cielo y la tierra | La Entrega en la Integración

Os invitamos al estudio, 

La Entrega en la Integración. segunda parte

Cuando nos presentamos ante el Infinito, en la amida, manifestando nuestras peticiones con la mayor sinceridad posible, en realidad estamos pidiendo aquellas cosas que también representan el deseo de Dios para el mundo. Dios quiere que Lo conozcamos, que retornemos a El, que Israel sea redimido. El cumplimiento de estas peticiones serian la realización del propósito de Dios al crear el mundo. Por eso cuando aprendemos a desear de verdad estas cosas y a expresar nuestras plegarias con intención y concentración, nuestros deseos personales se alinean con la voluntad divina y se disuelven en ella. En ese momento, abarcamos la paradoja de la existencia física y la autoaniquilacion, la autoafirmacion y la entrega total a Dios. Unimos lo material con lo espiritual, encarnando ambas realidades antiteticas simultaneamente.

De esta manera, la inspiración y la integración, como etapas complementarias y secuenciales de la educación, reflejan los dos elementos correspondientes de la sabiduría (joj/ma) “gusto” y “desinterés”. De esto aprendemos que la sabiduría se adquiere en dos etapas, que también son paralelas a la inspiración y la integración.

La primera es a través de la devoción, que requiere de nosotros buscar la verdad con pasión inclaudicable. Haciendo esto, refinamos y fortalecemos nuestra capacidad de detectar la verdad, un pre requisito esencial para la sabiduría.

A continuación, debemos cultivar el estado intimo de auto-desinterés, lo que se consigue sometiendo nuestra voluntad a la voluntad de Dios, dando a los demás en cada ocasión posible y nulificando nuestro ego de manera que nuestra “alma sea como el polvo frente a todo”.

Si nos volvemos como un desierto, secos de ego, entonces las leyes de Dios como están expresadas en la Torá –que son comparadas con el agua porque descienden hacia los lugares mas bajos- fluirán y nos llenaran con sabiduría. Esta es la definición de sabiduría y la tarea mas importante de la educación.

Gracias por compartir un rato de estudio con nosotros.

Nos vemos en la próxima enseñanza

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Entre el cielo y la tierra | La Entrega en la Integración

B”H

Querid@s compañer@s de estudio,

En la serie Kabaláh y educación, presentamos la fusión entre los mas profundos conceptos espirituales de la Kabaláh, y el proceso educativo, que se lleva a cabo en cualquier espacio dedicado a la enseñanza y el aprendizaje. Evidentemente, tenemos que integrar el discurso educativo con nuevas formas de pensar, propias del pensamiento Kabalistico.

Hoy, Hablaremos de la fase de la integración, Que es un tema central y muy conocido al nivel espiritual. Sin embargo, lo que estamos a punto de descubrir es que en este camino siempre queda algo nuevo por revelar.

Esperamos que disfruten la lectura

La Entrega en la Integración

La fase educativa de la integración se refiere a la unión con Dios, quien es la “Nada Verdadera”. Dado que el proceso de desarrollo de nuestra relación con Dios consiste en imitar o emularlo, debemos disolver nuestro sentido de ser “algo”, o sea, nuestro ego e interés personal. Nos acercamos a Dios en la medida en que abdicamos de nuestro apego a la individualidad y el egoísmo.

Identificamos erróneamente el crecimiento espiritual como un proceso de adquisición, ya sea de poderes místicos, técnicas o realizaciones, etc. Pero en realidad es todo lo contrario. Es un proceso de desmantelamiento y descarte de lo mas sobresaliente de nuestro sentido inflado del ser y de desembarazarse de una capa tras otra del ego.iStock_000016696342Medium

Si la humildad nos brinda intimidad con Dios entonces la tarea educativa mas inmediata y esencial es enseñar al estudiante a ser generoso. ¿Por que generosidad? Porque el habito de dar debilita el ego. Afloja los nudos impenetrables y oscuros de egoísmo que nos impiden entregarnos completamente a Dios. Moises alcanzo los mas altos niveles de profecia porque fue quien encarno este estado de humildad, como lo indica su declaración al pueblo, que usualmente se traduce del hebreo como:

“¿Y que (máh) somos?”

pero que en el sentido mas literal realmente dice:

“Y nosotros somos que (máh)”.

El momento mas propicio para profundizar la sumisión a Dios es durante la plegaria silenciosa de la amidá. Pero esto es paradójico. La amida, que es una lista de pedidos y deseos, podría aparecer como una auto-gratificación y de las preocupaciones del ego por su propio bienestar físico, causando así nuestra separación de Dios. Pero dicen nuestros sabios que esta plegaria nos trae a un “cara a cara” con Dios, en un máximo estado de intimidad y unión imposible conseguir por otros medios.

Como, en un sentido espiritual, las cosas se llaman cercanas si son semejantes y distantes si son diferentes, la amida debe reconciliar y armonizar de alguna manera los dos polos del ser humano -el cuerpo hecho del “polvo de la tierra” y el alma de origen celestial- por eso la persona que reza expresa exactamente lo que significa ser “creado a imagen de Dios”

CONTINUARÁ

La advertencia de Najmanides | Desarrollo del gusto por la verdad (3)

Shalóm a nuestros lectores,

Los que nos han seguido hasta aquí pueden pensar que hay algo que nos falta por explicar: Justamente al final del capitulo pasado de esta serie,  hablábamos del “fuego purificador”, que es el destino de todos, cuando pasamos de este mundo:

“Esta purga, aunque momentáneamente es dolorosa, es en realidad una gran bendición porque transforma a los que pasan por ella, capacitándolos para apreciar los placeres espirituales del Mundo por Venir”

Si tenemos todos que pasar por esta experiencia ¿porque tenemos que mirar tanto nuestros actos y sus conciencias de este mundo?

Esta tercera y ultima parte contesta esta pregunta.

(Para acceder a la ultima parte, podéis entrar con este Enlace)

Desarrollo del gusto por la verdad

Tercera parte

Para que no caigamos en el error de pensar que no hay ninguna diferencia si nos prodigamos con todos los placeres de este mundo y luego pagar nuestras deudas en el próximo, o sufrimos refrenando nuestras pasiones aquí para recoger nuestro placer en el Mundo por Venir, debe servir de advertencia las palabras de Najmanides, el gran cabalista del siglo XII.

Rabbi Moshe Ben Najmán Girondi, 1194-1270

Rabbi Moshe Ben Najmán Girondi,
1194-1270

Él Escribió que Dios ha hecho una gran benevolencia a los seres humanos al permitirnos pagar nuestras deudas en el mundo físico, donde el dolor y las incomodidades son sólo temporarias (a lo sumo por el período de una vida), de proporciones tolerables y siempre hay cierta alegría y placer intercalado.

Los setenta años de sufrimiento de Job (que incluyó la pérdida de todas sus propiedades, sus hijos y también una enfermedad física permanente que abrazaba su carne) no se comparan con un sólo instante de sufrimiento de nuestras almas después de la vida.

Esto es porque el cuerpo actúa como una barrera aislante que protege el alma de muchas incomodidades. El cuerpo o la mente entran en estado de shock cuando el dolor se vuelve insoportable, pero después de la muerte el alma está totalmente expuesta y no hay protección ni lugar donde esconderse.

Por lo tanto, la oportunidad de afrontar las consecuencias de nuestras transgresiones en este mundo, antes que en el siguiente, es un regalo de amor que Dios ha incluido en el sistema para nuestro beneficio.

Nos vemos en la próxima enseñanza

Lightletter,

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