Parashá Behaalotjá: la menorá, el símbolo de Israel

¿Cómo es que  la menorá de oro se convirtió en el símbolo judío, tan conocidoEl Cohén prepara la menoráh y amado ? antes de todo, la menorá es bella de verdad. Salid y mirad cuántos detalles hay en ella: sus copas, sus pomos y sus flores. Ciertamente, ya la Torá dedica a la menorá un lugar especial en los versículos que abren nuestra parashá, y todavía hay más en la profecía de Zakarias que hay en la haftará de este shabat.

Tu grandeza es superior a la de ellos
El midrash dice que después de la inauguración de los principes  se debilitó el ánimo de Aharón, el cohen, porque no participó de las ofrendas de inauguración. Le dijo Hakadosh Baruj Hu: ” tu vida, que tu grandeza es más alta que la suya”. El Ramban explica que esto apunta a Januká. En Januká la Menorá se encendió de manera milagrosa, rebasando los límites del tiempo. Y las velas de Januká transmiten la luz de la menorá en cada lugar y en todo tiempo. De aquí que la menorá nos de una pista (un remez) de netsaj Israel (netsaj significa tanto eternidad como victoria), es decir, el Eterno de Israel. Y por lo tanto es un ilustre símbolo judío.

Entendamos un poco los versículos: (Números 8):

בְּהַעֲלֹתְךָ, אֶת-הַנֵּרֹת, אֶל-מוּל פְּנֵי הַמְּנוֹרָה, יָאִירוּ שִׁבְעַת הַנֵּרוֹת… וְזֶה מַעֲשֵׂה הַמְּנֹרָה מִקְשָׁה זָהָב, …  כַּמַּרְאֶה, אֲשֶׁר הֶרְאָה יְהוָה אֶת-מֹשֶׁה–כֵּן עָשָׂה, אֶת-הַמְּנֹרָה

“al elevar las velas, haz de modo que las siete velas alumnbren hacia la vela central de la menorá. Y Aharón lo hizo así; encendió las velas de modo que alumbrasen hacia la vela central del candelabro,…y esta era la hechura de la menorá: de oro labrado a martillo….según la forma, como mostró D-s a Moisés, así hizo él la menorá”

El cuerpo y el alma

Empecemos por el cuerpo de la menorá, “y esta es la hechura de la menorá: de oro labrado a martillo”. La menorá entera era una sola pieza – el denominador común a todas las partes de la menorá, todas cinceladas como un solo cuerpo, hecho completamente de oro, cuyos detalles no se plasmaron hasta el final. También en el pueblo de Israel hay un común denominador fundamental que todos son iguales en él, es el cuerpo judío. Acostumbramos a hablar sobre el alma judía, pero el aspecto interior de la Torá enseña que Hakadosh Baruj Hu elige en el cuerpo del judío. Aunque aparentemente no vemos ninguna diferencia entre un cuerpo judío y el del gentil. Nuestros sabios dicen  que Moisés nuestro maestro sufrió mucho en el momento de hacer la menorá – como pista de lo difícil que es la milá (la circuncisión).- hasta que Hakadosh Baruj Hu le hizo ver “la menorá de fuego”. Ver el tesoro especial en el cuerpo judío, y esto es una cosa de verdad difícil, sólo Hakadosh Baruj Hu puede  hacer ver esto. Es posible decir que la característica judía es la esencia “miqshá” (cincelada a martillo)- duros, de dura cerviz.

   Por lo tanto “la hechura de la menorá” es una imagen de la unidad de Israel, todos los judíos obstinados, (  todavía más razón para escoger la menorá como símbolo ); este nivel se relaciona con el mundo de la acción, el mundo inferior, la letra Hei inferior del  nombre de cuatro letras.

Desde el cuerpo de la menorá, pasaremos a las velas, la parte movible de la menorá. Las siete velas indican las almas de israel, y en ellas está presente la divición principal de siete niveles, paralelos a las siete cualidades del alma (o los siete atributos del corazón) – cada alma tiene su especial luz, “compasivos”, “poderosos”, etc). A diferencia del cuerpo que es igual en todos (Aharon el Cohen eleva las velas -el tsadik ayuda a cada uno a encontrar la luz, la tonalidad específica de cada uno. De la palabra behalotjá “cuando hagas subir” estudiamos que es necesario encender “hasta que suba la llama de ésta” – el tsadik ciertamente ayuda y orienta, pero el trabajo del judío, es responsabilidad tuya hacerla por tí mismo. Siete velas hacen ver de nuevo la unidad de Israel – aunque a veces la unidad se presenta o  muestra en muchas tonalidades (este nivel se relaciona con el mundo de Yetsirá, en él hay tonalidades y sentidos distintos, y está relacionada con la Vav del nombre de cuatro letras.

Una aspiración y la chispa de Moisés. felicidad

Todas las velas iluminan una sola dirección, el mul pné hamenorá (hacia el frente de la menorá- es decir su vela central). Si estas siete velas son todos los niveles de las almas de Israel, cada una de ellas, y con su propia misión, ciertamente la misión que todos se dirigen a ella es el sentido de la visión al final de todos nosotros hay una única aspiración compartida; iluminar el mundo con la luz de la Torá y la kedushá, hasta que seremos la luz de las naciones. Esta elevación añadida de unidad, (no sólo es decir “todos somos judíos”) de una sola pieza, (no sólo carácteres distintos unificados, sino participar de una aspiración) este nivel se relaciona con el mundo del intelecto de Beriá, la sefirá de Biná, la Hei superior del nombre de cuatro letras.

Y para finalizar, la menorá es “como la visión que hizo ver Hashem a Moisés”, la menorá de fuego. Hasta aquí, nos hemos ocupado de en qué se relacióna con nuestra noción, que viene y se eleva. Pero hay una nocion que viene por completo desde arriba, así lo ve Moshe rabenu, con la luz de la aspeklaria, según las palabras se ven desde el punto de expresión de Hashem – ” y la imagen de Hashem verá” utmuná Hashem iabit (y ver la imagen de Hashem es una metáfora). Aunque en cada judío hay una chispa de Moshé rabenu, cada uno ve una pista de la menorá de fuego, y así todos nos unificamos en la raíz del pueblo de Hakadosh Baruj Hu (este nivel es relativo al undo de Atsilut, que hay en él conocimiento de la divinidad sólamente. La yud del nombre de Dios.