Kabalah y educación | Integración y crecimiento espiritual (1)

B”H

Shalóm a todos y todas nuestros compañer@s de estudio,

El vinculo interesante entre las piezas fundamentales de la Kabaláh y los planteamientos educativos, crea un espacio conceptual mas elevado. hoy hablaremos de la integración de los tres conceptos mencionados en la ultima vez, y hablaremos de la importancia del Tikún en el proceso educativo.

Les deseamos un estudio Fructifero

El equipo de OrEinSof

Si queréis refrescar los conceptos con el ultimo articulo, pueden acceder por aqui: Kabaláh y Educación | Inspiración y Crecimiento Espiritual

Integración y Crecimiento Espiritual

Ahora estamos preparados para ver cómo interactúan las tres etapas de crecimiento espiritual del Baal Shem Tov con la fase de integración del proceso educativo.

Fase de la Educación Etapa del Crecimiento Espiritual Cometido de la Voluntad
Integración 3. dulcificación Rectificación del Alma
2. separación Rectificación de la Realidad
1. sumisión Rectificación de la Personalidad

El cometido de la integración es la implementación de esta voluntad o deseo del bien recientemente inspirado y perfeccionado. El proceso de arraigarlo dentro de la personalidad, de expresarlo en forma concreta en cada detalle de la vida, es llamado tikún (“reparación” o “rectificación”). No obstante, rectificar la voluntad es en realidad rectificar el instrumento a través del cual opera, ya que la voluntad del bien es pura en si misma. Desciende y se integra dentro del ser cuando hay un lugar para que ello ocurra. Esta secuencia de eventos es inducida por el afán de volverse una persona más honesta, amorosa, paciente y generosa. Crea un “espacio” por medio de eliminar las impuresas negativas y autoindulgentes que bloquean e inhiben el proceso de integración.

Por eso la primera etapa de concreción de esta noble y excepcional voluntad requiere la rectificación de la personalidad. Demanda sobreponerse y doblegar los rasgos negativos de carácter y cultivar los positivos, dos pasos críticos para el proceso de crecimiento. Como ya vimos, de acuerdo con el Baal Shem Tov la clave para el desarrollo del carácter es la “sumisión” o la nulificación del ego. Todas las características son malas según el grado en que estén ligadas al ego y mancilladas por el egoísmo o motivos ulteriores y son buenas en la medida en que sean desinteresadas. En esta primera etapa, la atención es dirigida hacia la esfera más íntima de la realidad del ser y la personalidad.

El paso siguiente de integración de la voluntad dentro de la realidad es llamada “la rectificación de la porción propia del mundo”. Esto significa alcanzar un nivel donde cada recurso, tanto físico como espiritual, como así también cada experiencia del mundo es usado para el bien. En esta etapa, se produce la expanción de la atención, la responsabilidad y el esfuerzo para incluir tanto la realidad exterior como la interior. Cada alma tiene asignada una parte de la realidad que tiene que ser rectificada. Ninguna otra puede hacer este trabajo y cada experiencia brinda una oportunidad para conseguir que un poquito sea hecho. Algunas veces la rectificación tiene lugar “automáticamente”, sin una intención conciente, pero hay otras situaciones que requieren una intención conciente de producir la rectificación, como así también la sabiduría necesaria para saber exactamente qué hacer.

CONTINUARÁ

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