Kabaláh y Educación | Inspiración y Crecimiento Espiritual

B”H

Shalom a nuestros seguidores,

Seguimos con nuestra serie semanal. El rabino menciona los conceptos que son fundamentales para el desarrollo espiritual del alumno, para el que enseña, y para la comunidad educativa.

Os Recomendamos  ver las enseñanzas ya publicadas, y acompañarnos en esta trayectoria fascinante, que habla sobre la educación en el sentido mas amplio de la palabra.

Para acceder a la entrada anterior, pulsen el siguiente enlace: Kabaláh y Educación | Educación y Crecimiento Espiritual

Inspiración y Crecimiento Espiritual

Demos una mirada a la fase de iniciación/inspiración y su expresión en la voluntad.

Fase de la Educación Etapa de Crecimiento Espiritual Estado de la Voluntad
Iniciación/ Inspiración 3. dulcificación Deseo de unirse a Di-s
2. separación Deseo de crecimiento espiritual
1. sumisión Deseo de servir a Di-s

Baal Shem Tov

El estado de la voluntad que da comienzo a todo aspecto del proceso de la educación es un deseo puro e inequívoco de servir a Di-s de toda forma posible. Este giro inicial hacia el servicio espiritual requiere lo que el Baal Shem Tov llama “sumisión”, la rendición de toda voluntad personal a la voluntad de Di-s. Esto significa aceptar las restricciones y obligaciones del trabajo espiritual e ignorar el egoísmo y las demandas oportunistas del ego.

Luego sigue una manifestación de la voluntad un tanto más desarrollada, cual es el deseo de alcanzar un estado del ser donde cada acto se realiza con el sólo propósito de sustentar el crecimiento espiritual. Esto corresponde a la etapa de “separación” del Baal Shem Tov, ya demanda un grado de discriminación más elevado. Debemos elegir contínuamente entre acciones que fomenten el desarrollo espiritual, como por ejemplo cumplir los mandamientos de la Torá, y las que son simplemente mundanas.

La fase final del despertar de la voluntad es el deseo de comprender la santidad inherente en cada acto, de usar cada momento, cada cosa, no importa cúan mundano sea, como una oportunidad para dirigirse a la unificación con Di-s. El libro de Proverbios describe esta fase con una declaración simple: “En todos tus caminos, conócelo”. “En todos tus caminos” significa a través de todas tus acciones. “Conócelo” se refiere al contacto y la comunicación con Di-s.

De acuerdo con el Baal Shem Tov, nosotros podemos “dulcificar” la aparentemente insulsa realidad ordinaria e incluso su amargura sólo si primero perfeccionamos e internalizamos la habilidad de la discriminación, porque el trabajo de transmutar el mal en bien está basado en la habilidad de distinguir la realidad de la ilusión. Es obvio que quien no perfeccionó la etapa preliminar de la “separación” no será de fiar para diferenciar entre el propósito verdadero y los ilusorios. Por lo tanto, sus actos e intenciones no pueden reflejar verdaderamente la voluntad de Di-s y pueden tener un efecto negativo o atrofiante, más que nutritivo y estimulante. El error más común entre la gente con aspiraciones espirituales es el deseo de “dulcificar” sin hacer previamente las distinciones requeridas.

Continuaremos en la proximas semana, en Kabalah y Educación.