Yom Kipur 5773

B”H

Querid@s lector@s de OrEinSof.com,

Estamos delante del día mas sagrado del año, Yom Kipur… El día del perdón, el día de la sinceridad, en el cual cada uno de nosotros debe mirar hacia dentro y reconocer su verdadero lugar respecto a donde debería o a veces pretende estar.

Antes de que entre Yom Kipur, es el momento de pedir perdón a todos los que hemos herido, a nuestra pareja, a nuestros amigos, compañeros de estudio, los niños…  la lista es larga.

Me gustaría pedir vuestro perdón, en nombre del equipo OrEinSof.com por no estar a la altura que merecéis. Cada semana nos asombra la distancia, entre lo que pudimos publicar y lo que realmente llegamos a publicar.  Muchas veces tardamos en responder vuestros comentarios, organizamos poca actividad y, en general, no llegamos a hacer lo suficiente para desprender la luz de las enseñanzas de la Kabaláh y la Jasidut en el mundo.

¡Esperemos poder hacerlo y ser mejores este año que entra!

¡Que tengamos todos un buena firma en el libro de la vida, para un año dulce y bueno, un año en que nos permitamos ser mejores, más sinceros y más completos que el año pasado!

Oded y el equipo OrEinSof.com

El Mes de Tishrei-Aniversario de la Creación del mundo

B”H

De acuerdo con el Sefer Ietzirá, cada mes del año judío tiene una letra del alfabeto hebreo, un signo del zodíaco, una de las doce tribus de Israel, un sentido, y un órgano controlador del cuerpo que le corresponde.

Tishrei es el séptimo de los doce meses del calendario judío.

Este mes inicia el “período” (tekufá) del otoño (cuyos tres meses –Tishrei, Jeshvan, Kislev– corresponden a las tres tribus del campamento de Efraim -Efraim, Menashe, Benjamín- que estaban situados al oeste del campamento del desierto).

Tishrei es llamado en la Biblia ieraj haeitanim, “el mes de la fuerza” o “el mes de los ancianos”. Con respecto a la cuenta de los “años”, Tishrei es el primero del año, (antes de la entrega de la Torá a Israel, era el primer mes universal del año).

Tishrei se permuta en reishit, “comienzo” como está dicho: [de la providencia Divina sobre la tierra de Israel y el mundo entero]: “los ojos de Havaiá tu Di-s están siempre allí, desde el comienzo del año hasta el fin del año”

Como séptimo mes desde Nisan (el mes de la redención e independencia judía), Tishrei es el más “querido” de los meses, como está dicho:” Todos los séptimos son queridos”. La palabra “siete” está conectada con “saciado”, y así es el mes de Tishrei conocido como “el más saciado de los meses”, ya que más que cualquier otro mes del año está “lleno” de mitzvot y festividades.

Tishrei da comienzo a los seis meses del invierno, que corresponden a los seis niveles de “luz reflejada” (en el servicio Divino: “despertar de abajo”). Esto está insinuado en el nombre Tishrei que comienza con las tres letras tav shin reish, en orden “reflejo” del alef-bet (desde el final hasta el comienzo).

Color: rojo violeta

Letra: lamed.

Lamed es la única letra del alef-beit cuya figura asciende por encima del límite superior de las letras. Esto se interpretado como que refleja la gran extención y aspiración existencial de la lamed por retornar a su fuente última y absoluta en la esencia del Ser Infinito de Di-s. Esta es la experiencia de la teshuvá verdadera (“retorno”) de Rosh HaShaná y Iom Kipur.

La luz infinita de Di-s desciende y se vuelve manifiesta en las dos lamed del lulav en la festividad de Sucot.

Mazal: moznaim (Libra – balanza).

La balanza simboliza el juicio Divino de Rosh HaShaná y Iom Kipur, donde todos los actos del hombre son valorados y juzgados.

Moznaim, de la palabra oznaim (oidos), implica equilibrio y balance (el sentido interior de los oidos). En cabalá, el equilibrio es el estado requerido para la unión marital, “cara a cara”. Este es el estado espíritual que se consigue en el mes de Tishrei.

En el ciclo de 360 grados del año, Tishrei “enfrenta” a Nisan. Tishrei recibe e incorpora en la naturaleza (y en sus leyes inamobibles) la “redención” de Israel (la “luz” de Nisan), y debido a esto, Di-s juzga a Israel en Tishrei con misericordia. Sigue leyendo