Etapas del Proceso Creativo (5) Aliyat haRatzón

בס”ד

En el capítulo anterior:

En este nivel se habla de “infinitas Sefirot” (no sólo 10). Ciertamente, está en la”capacidad innata” de Di-s hacer emanar infinitos poderes y atributos, cada uno absolutamente único y diferente de las 10 Sefirot conocidas en la Creación.

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El “ascenso” de la voluntad Divina para crear el mundo

Tal como un rey se aconseja con sus súbditos más cercanos, de la misma manera, Di-s, por así decirlo, antes de decidir crear el mundo, se aconsejó con las almas de Sus hijos, las almas rectas de Israel (que son una verdadera parte de Sí mismo).

La fuerza que motiva la voluntad Divina para crear, es el sentido de Di-s de identificarse con las almas de Israel, a medida que se van “separando” (en apariencia) cuando descienden a este mundo y entran en cuerpos físicos.

La esencia misma de Di-s es “la esencia del bien”. De la misma forma que “la naturaleza del bien es hacer el bien (a otros)“, Di-s tiene la motivación de crear a otros para concederles Su bondad Divina. Su propio shaashuyím atzmyim (deleite), “le exige”, por así decirlo, ser compartido con otros.

Así como se dice que “Israel ascendió en los pensamientos (de Di-s)”, de la misma forma la revelación de la voluntad Divina de crear se expresa en el término “ascender” (como está expresado en el Zohar: “Kad salik bereutay limivrey almá”, cuando ascendió en su deseo crear el mundo”). El sentido innato de Di-s de la futura creación “asciende en Su voluntad” (antes de la creación propiamente dicha). Este es el “despertar de abajo” (ytoryuta deletata) inicial de Di-s, que está presente en Su “despertar de arriba” (ytoryuta deleyla).

La voluntad Divina de crear es la expresión de Su jésed esencial en el nivel de ejad, antes de la contracción inicial de Su luz infinita, la que empieza el proceso de crear.

Este nivel se identifica con la raíz del alma de Avraham, el primer judío y el alma arquetípica de jésed. Las letras del nombre de Avraham, cuando se cambia su orden original, se lee hivaram (Bereshit 2:4) “cuando fueron creados”.

El origen del alma judía es la voluntad Divina de crear para otorgar a la creación Su infinita bondad.

CONTINUARÁ