Del Rav | Tu biShvat (2)

בס”ד

En la entrega anterior:

Tu bShvat, el 15 de shvat, es conmemorado en la tradición judía como una festividad especial, el “Año Nuevo del Arbol“. Es el día en que se determina el diezmo que va a ser tomado de los frutosrecién formados del árbol, porque se presume que en esta fecha ya ha caído la mayoría de laslluvias anuales.


Hay dos opiniones entre los sabios acerca de qué día de Shvat es el año nuevo del árbol. Beit Shamáy sostiene que es el primero, el día de la luna nueva, mientras que la Beit Hilel sostiene que es el 15, el de la luna llena.

Estas dos fechas corresponden a los dos estados del tzadik: el primero representa al tzadik como existe en un estado de “ocultamiento”, mientras que el 15 representa al tzadik cuando está completamente revelado.

Esta distinción concuerda con la percepción general que la Casa de Shamáy decide de acuerdo con el estado potencial de la cosa, mientras que la de Hilel de acuerdo con su estado actual.

La Mishnáh se refiere a Tu bShvat como el año nuevo “del árbol” (en contraposición con la forma común “de los árboles”), aludiendo a la especial conexión entre esta fecha y “el Árbol [quintaesencial] de la Creación”, el Árbol de la Vida.

Compuesto por raíces, tronco, ramas y fruto, el árbol es visto en Kabaláh como una metáfora del proceso por el cual la luz y energía Divinas son canalizados dentro de la Creación. Meditemos ahora acerca de los distintos componetes de la metáfora:

Las raíces representan el poder del alma del tzadik, que mientras absorbe y proyecta la fuerza invisible de vida Divina subyacente en la Creación y sirve como un modelo de servicio Divino, su esencia (o raíz del alma) permanece completamente oculta, como las raíces del árbol.

El tzadik es conciente de estos dos modos de existencia, por lo que es capaz de existir concientemente “dentro y fuera del mundo” como uno y al mismo tiempo.

Se dice del Baal Shem Tov, el fundador del jasidismo, que perfeccionó su estado paradójico de conciencia más que cualquier otro tzadik antes que él. Fue capaz de aferrarse concientemente a la luz infinita y trascendente de Di-s, mientras que al mismo tiempo dirijía una conversación aparentemente mundana con su semejante judío. Esto lo habilitó a atraer dentro de la Creación una medida ilimitada de influjo desde una realidad totalmente “más allá” de la Creación misma.

El tronco representa la sabiduría de la Toráh como es revelada en cada generación por cada tzadik en particular. La Toráh es el medio esencial por el cual la fuerza de vida es llevada a las varias ramas de la Cración. Los anillos concéntricos del tronco representan los múltiples niveles de interpretación de la Toráh, alineándose desde el centro interno de la tradición mística hasta las capas exteriores de la ley y las costumbres.

Las ramas del árbol representan a aquellos sirvientes de Di-s humildes y amantes, imbuidos por el espíritu expansivo del jasidut, que siempre buscan alcanzar y abarcar el resto de la Creación. Aunque su conexión consciente es la sabiduría de la Toráh que les reveló el tzadik, la fuerza que les permite “producir frutos” deriva realmente de su raíz espiritual oculta, enclavada en el sustrato Divino de la realidad.

El fruto representa las buenas acciones realizadas por estos individuos en su deseo de beneficiar a la Creación, los actos de benevolencia infundidos del sabor innato de cada alma.

En Tu bShvat nos conectamos con esta metáfora del árbol, en la medida que experimentamos una renovada oleada de energía creativa proveniente de las raíces de nuestro ser, que nos inspira a dedicarnos al servicio activo de Di-s, cumplir Su propósito en la Creación.

FIN