De nuestr@s lector@s | Ayuno del 10 de Tevet

El ayuno que en pocas horas va a empezar conmemora el inicio de una serie de pequeñas catástrofes que, como una bola de nieve, culminó con la destrucción del Primer Templo de Jerusalén.

Empieza la historia con un sitio militar de la ciudad de Jerusalén el 10 de Tevet. Continua con la brecha abierta en las murallas el 17 de Tamuz, varios meses después. Acaba con la destrucción del Templo el 9 de Av del año siguiente, dando inicio al exilio de Israel.

Podemos preguntarnos: ¿Por qué conmemoramos todos los pasos de la desgracia, pudiéndonos limitar a celebrar el 9 de Av, día final de la destrucción del Primer Templo?

Para que tengamos presente que somos responsables de nuestros actos, incluso de los más insignificantes. Nunca sabemos qué puede pasar con las pequeñas cosas que hacemos, decimos o pensamos. Todos nuestros actos son flechas que apuntan al futuro.

Aunque pueda pasar como una fecha inadvertida, el ayuno del 10 de Tevet está al mismo nivel que el ayuno de Yom Kipur, llegando nuestros sabios a establecer que el ayuno se realizará incluso si cae en Shabat (esto sólo en teoría, ya que en el calendario judío actual el 10 de Tevet no cae en Shabat).

Para acabar, compartimos con todos vosotros un cuento jasídico en que se relata que la fortuna de un hombre es como una rueda girando. El que está sobre la rueda y ríe es tonto, ya que tarde o temprano la rueda girará y, aquellos de los que se reía, pronto estarán encima de él. El que está debajo de la rueda y se lamenta corre la misma suerte.

Que la rueda en la que estamos subidos gire, y que toda la aflicción del 10 de Tevet, pase a ser bendición.

— Moriáh Mazal, Barcelona.