Psicología | Relaciones Interpersonales (1)

בס”ד

Estimad@s amig@s que leéis nuestro blog,

Como anunciamos hace unos días en nuestra newsletter, iniciamos esta semana una nueva serie de artículos por el rav Ginsburgh, que forman parte de una colección llamada “Psicología y las Relaciones Interpersonales”.

Ya conocéis y habéis seguido la serie de “Las Cuatro Dimensiones de la Fe” y “La Clave para la Salud Espiritual”, que tocaban el tema de psicología que os gusta y nos habéis pedido.

Así pues, nos complace presentar esta serie de artículos que publicaremos en 4 entregas, y en ellos podremos aprender más aún de la relación entre Kabaláh y psicología.

Sin más preámbulos y esperando que la reflexión y el estudio os sea de provecho en este nuevo mes de Kislev, os mandamos un cordial shalom desde todo el equipo de OrEinSof.com.

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Introducción

Daat significa literalmente “conocimiento”, pero en jasidut se utiliza con el sentido de  “conciencia” o “percepción”, especialmente “contactar” algo desde su interior. La primera aparición de la palabra daat en la Toráh se produce en forma de verbo en el versículo…

“Y Adán conoció a su esposa Eva” (Bereshit 4:1)

Su rol es servir como “puente” entre las sefirot o atributos intelectuales y emotivos de la psique, creando una motivación para realizar una acción (hábito o conducta).

En consecuencia, Daat es vista como una sefiráh (o facultad de la psique) abarcadora, general.

Los sabios dicen: “daat kanita ma jasarta, daat jasarta ma kanita” – Si has obtenido daat nada te falta, si te falta daat ¿qué has obtenido? (Vaikrá Rabá 1:6; ver Talmud Nedarim 41a.)

Vayamos familiarizándonos con las figuras arquetípicas de las sefirot emotivas y de conducta:

  • Abraham con jésed,
  • Yitzjak es guevuráh,
  • Yosef con iesod… y por supuesto,
  • Daat también tiene su ejemplo: Moshé Rabenu.

Moisés es considerado también como la cualidad interior de Yaakov – “Moshéh milegav, Yaacov milebar” en Tikunei Zohar 13 [29a].

Esto está reflejado en la relación de las sefirot: Yaakov es asociado con la sefiráh de tiféret, mientras que daat, asociada con Moisés, está justo por encima suyo en el eje central, convirtiéndose en el alma interior de tiféret. Así, Moisés es la facultad central del intelecto, mientras que Yaakov es la facultad central de las emociones.

De aquí que Moisés es la esencia del conocimiento o conciencia judía. Cada alma judía contiene un elemento de Moisés (Tania capítulo 42).

¿Cómo podemos balancear la mente con el corazón? A primera vista son opuestos.

En Kabaláh, la mente se asocia con el agua, (frío y húmedo), mientras que el corazón con el fuego (cálido y seco). La mente supervisa el cuerpo e idealmente debe ser “fría y receptiva”. La experiencia del corazón es de exaltación (hitpaalut), sin la cual no puede continuar latiendo y bombeando sangre.

La mente pugna por ser objetiva, por observar la realidad tal como es (con los 5 sentidos, la vista que corresponde a la sabiduría, el oído al entendimiento, etc.) mientras que  el corazón se esfuerza en tener sentimientos subjetivos por los demás.

Podemos decir que la mente percibe y el corazón experiencia.

La mente está asociada con el aspecto masculino de nuestro ser y el corazón con el femenino. En el hebreo moderno, el nombre Eva (Javáh) es la raíz de la palabra experiencia.

De esto aprendemos que conseguir un balance entre ellos es unirlos realmente en un matrimonio metafórico dentro de cada uno de nosostros.

El objetivo de la Toráh siempre es unir, la primera tarea en pos de tal objetivo debe ser respecto a nuestras percepciones y experiencias. Las experiencias llevan más fácilmente a la acción que las percepciones.

Continuará