Salud Espiritual | 7. Interinclusión de la Emunáh

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Séptima y última entrega de la serie del rav Ginsburgh “La Clave para la Salud Espiritual”.

Jasidut nos enseña que dada cualquier estructura jerárquica conceptual, podemos encontrar en cada elemento de ese conjunto un principio básico para identificarlo con los otros elementos. Esto se denomina el principio de “interinclusión” (hitkalelut). Esto implica que hay aspectos de nuestra emunáh en el Yo, la Razón y en Di-s que se reflejan entre sí.

Exploremos el espectro completo de la emunáh que deriva de la aceptación de este principio:

La emuná del Alma Animal:

  1. Su expresión primaria: la creencia en la capacidad del Yo de sobrellevar las adversidades físicas y emocionales de la vida e incluso tener éxito y prosperar.
  2. Como reflejo del Alma Racional: confianza en los poderes de evaluación de la realidad que tiene nuestro ser. La fe en la razón se manifiesta a este nivel como la validación de la interpretación particular de la propia experiencia inmediata de cada individuo.
  3. Como reflejo del Alma Divina: creencia en los poderes trascendentes del Ser, aquellos recursos internos que derivan claramente de un lugar ubicado más allá del intelecto y las emociones y que expresa la influencia de nuestra Alma Divina sobre las capas más externas de la personalidad. La expresión posiblemente más significativa de esta dimensión de la fe es la capacidad de autosacrificio.

UN TOQUE DE HUMOR

La emunáh del Alma Racional:

  1. Expresión primaria: fe en la razón humana y en el poder de nuestro intelecto para evaluar la realidad y determinar la verdad.
  2. Como reflejo del Alma Animal: creencia en los axiomas de la vida civilizada promulgados dentro del medio ambiente propio. Esto deriva de la experiencia acumulada y la sabiduría de nuestra cultura nativa.
  3. Como reflejo del Alma Divina: creencia en el intelecto Divino oculto que concibió la naturaleza y toda la realidad creada. Este especto de la emunáh puede ser conectada con la creencia de Di-s como Elokim, una designación que evoca el dominio de Di-s sobre la naturaleza. [Incluso el Faraón fue capaz de alcanzar este nivel de emunáh, como es evidente de su respuesta (Números 5:2) al pedido de Moisés de liberar de la esclavitud a los hijos de “Di-s, el Señor de Israel”: “Yo no conozco a Di-s (Havaiá, como está esccrito en la Torá)”. Inferimos de esto que el Faraón sólo negó su conocimiento de Di-s en su aspecto de Hashem (Havaia) pero no como Elokim, el poder inherente detrás de la naturaleza].

Esta dimensión de emunáh afirma que existen leyes de la naturaleza inspiradas Divinamente que son inconcientes para el hombre, leyes que son responsables de la forma en que nuestras mentes procesan la realidad. Concientemente, con su origen en un intelecto Divino universal e inescrutable, este nivel de emunáh es en sí un fenómeno cuya existencia sólo puede ser afirmada a través de la fe. [Algunas interpretaciones de la física moderna también sugieren que las leyes fundamentales del conocimiento conciente, por su propia naturaleza, son inaccesibles a la razón humana y posiblemente están basadas en alguna Realidad Superior].

La emuná del Alma Divina:

  1. Expresión primaria: Creencia en el Di-s único, fuera de cuya Escencia es labrada el alma judía.
  2. Como reflejo del Alma Animal: creencia en el carácter Divino del pueblo judío, quien lleva colectivamente la marca de la Divinidad en sus almas. La “fe en Israel” se expresa principalmente como una creencia persistente en la pureza y bondad innatas del alma judía.
  3. Como reflejo del Alma Racional: creencia en la Toráh, vehículo del Intelecto Divino, como declara el Zohar: “[…] surge de la Sabiduría de Di-s”. Más que de nuestra fe en el poder de la razón humana, esta creencia también surge de apreciar el alcance ilimitado y en permanente evolución que proviene de la sabiduría de la Toráh. La comunidad de sabios de cada generación, por medio de su perspectiva individual en su comprensión de la Toráh, revela una dimensión inexplorada de la sabiduría Divina que aguarda ser revelada, como se sugiere de la introducción estándard del Midrash: “Abrío rabi tal y tal…”. (Las tres fases de la emunáh manifestadas a través del Alma Divina reflejan la aseveración del Zohar que “Israel, la Torá y Di-s son Uno“).

En resumen, cada una de estas tres almas que posee el judío está coronada por un halo de emunáh. Cada emunáh del alma abriga elementos inspirados por los otros dos. Juntos abarcan 9 dimensiones que constituyen el conjunto completo de la fe judía:

El Alma Animal emuná en:
  1. los poderes trascendentes del ser
  2. nuestra capacidad de evaluar la realidad
  3. nuestras capacidades físicas emocionales
El Alma Racional emuná en:
  1. la sabiduría Divina de la naturaleza
  2. la razón humana
  3. la moral social
El Alma Divina emuná en:
  1. Di-s
  2. La Toráh
  3. Israel

FIN