Fundamento de las Sefirot | 12. Atracción y Repulsión

בס”ד

Estimada lectora, estimado lector de nuestro blog,

Volvemos a la normalidad de un año recién estrenado, habiendo ya pasado todas las fiestas, y centrándonos ahora en lo que será OrEinSof.com en esta nueva etapa, gracias a vosotros y vuestra confianza. Estamos muy agradecidos del nivel de lectura que están teniendo los artículos que este equipo os presenta, y de vuestras constantes visitas a nuestro blog. Gracias.

Volviendo a la rutina, retomamos hoy la serie “El Secreto de la Ley de la Atracción”, todo un trabajo sobre el Fundamento de las Sefirot. Llegando casi a su fin, hoy disponéis de la décimosegunda parte, que esperamos siga siendo de vuestro interés y os anime a dejarnos comentarios en nuestra web.

Por cierto que si pensáis que os habéis perdido algún capítulo anterior, aquí los recuperaréis todos en orden cronológico.

A continuación, sin más preámbulos, la nueva entrega. ¡Que lo disfrutéis!

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Atracción y Repulsión

En el capítulo anterior: “El Rebe Solía decir que para traer la redención al mundo tenemos que traer la letra álef ( א ) a la palabra en hebreo גולה , goláh , “exilio”, que entonces se transforma en la palabra גאולה , gueuláh , “redención”. También explicó que esta letra álef tiene tres significados diferentes. Su significado más elevado es maravilla ( פלא , pele ). Por eso al agregar la alef al exilio, a los aspectos de la realidad aún no rectificados, estamos trayendo la maravilla al mundo y por lo tanto redimiéndolo.”

Dirijámonos ahora al primer par de sefirot del área de las emociones: benevolencia y poder. Hay un muy conocido dicho de los sabios advirtiéndonos que una persona debe tener una relación equilibrada con la realidad: “la mano izquierda rechaza y la derecha acerca”.

El orden es primero la izquierda y luego la derecha, implicando que para poder atraer algo y acercarlo a nosotros, primero debemos ejercer cierto grado de rechazo, específicamente debes primero separar y rechazar lo que no es apropiado. Este es un clásico ejemplo del principio del Baal Shem Tov donde la sumisión y la separación se consiguen a través de que la izquierda rechaza y luego se dulcifica con la derecha que acerca.

Para que el acercamiento sea una experiencia rectificada y verdadera, tiene que haber primero una separación de lo bueno y lo malo. Este es posiblemente el balance más esencial del alma.

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