Columnistas Invitad@s | ¿Cómo se Originó nuestro Mundo? – Parte 2

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Ya en el siglo XIII de la erca común, el rabí Moshéh ben Najmán (Ramban, o más conocido como Najmánides), principal autor de literatura talmúdica de la Edad Media, cabalista, filósofo e escritor (1195-1270), con un adelanto de más de siete siglos presentó ideasque anticipaban de un modo sorprendente la futura Teoría de la Gran Explosión o Big Bang. En su Comentario sobre la Torá, escribe:

“En el mínimo instante subsiguiente a la creación, toda la materia del universo estaba concentrada en un lugar muy pequeño, no mayor que un grano de mostaza. La materia, en ese momento, era tan poco densa, tan intangible, que carecía de sustancia real; pero tenía, sin embargo, el potencial para ganar sustancia, formarse y convertirse en materia tangible.

A partir de esa contracción inicial de sustancia intangible en un lugar minúsculo, la sustancia se expandió, y expandió el universo al mismo tiempo. Con el progreso de la expansión, se produjo un cambio en la sustancia; de ser inicialmente incorpórea e intangible, pasó a adquirir los aspectos tangibles de la materia tal como la conocemos.

A partir de este acto inicial de creación […] se formó todo lo que existe y todo lo que existirá, todo lo que fue, es y será…” (Citado por L. Schroeder, El Génesis y el Big Bang, Cáp. 3, p. 85, Ed. B, Barcelona, 1992)

Cabe destacar la sabiduría de Najmánides respecto al planteamiento de este modelo de universo –reconocido universalmente– válido hoy en el mundo científico, ya que los dos modelos propuestos desde el mundo científico ​hasta el siglo 20 EC fueron los modelos creacionista y no creacionista (panevolucionista). Evidentemente, Najmánides se adelantó a la Ciencia.

Desde el mundo científico, vemos que la Teoría de la Relatividad General establecida por Albert Einstein en 1915, se trataba de un conjunto de ecuaciones que hacía posible expresar en fórmulas toda la cosmología. Su fórmula E = mc2, que revoluciona la física moderna, no parece alcanzar a la cuestión del comienzo.

Recién en 1927 George-Henri Lemaître, cosmólogo belga, partiendo de las ecuaciones de Einstein, predijo, por cálculo, que vivimos en un universo que se hincha como un globo, que se expande y que las galaxias huyen de nosotros como los cascotes de una granada que estalla.

En 1931 formula la Teoría del Átomo Primitivo, en el cual se concentraba toda la materia y la energía que hoy conocemos. El Universo nació de la explosión de ese Átomo Primitivo. La explosión explica fácilmente la actual “fuga de las galaxias” observada por los astrónomos, descubierta en 1929 por Edwin Hubble. La teoría de Lemaître tuvo poco éxito. ¿Por qué? Porque se parecía demasiado al planteamiento del comienzo del Universo, coincidente con Bereshit.

De todos modos, si hubo un inicio, entonces alguien tuvo que iniciarlo. Ya que hay leyes físicas de conservación de masa y energía que no permiten que algo de pronto aparezca así, espontáneamente y de la nada. Einstein finalmente rectificó su Teoría, reconociendo la evidencia científica que vivimos en un universo que se expande ante nuestros ojos a una velocidad increíble, su radio crece sin cesar, como un globo inconmensurable que se hincha constantemente.

 

Actualmente, Stephen Hawking interesado en la Creación del mundo, escribió en su libro Historia del Tiempo:

“A mucha gente no le gusta la idea de que el tiempo tenga un principio, probablemente porque suena a intervención divina. Si encontramos la respuesta [a una teoría completa del universo] … esto sería el triunfo último de la razón humana… para entonces nosotros realmente sabríamos la mente de Di~s“.

Asimismo, un investigador reconocido de la Universidad de Bar Ilán, el profesor Natán Aviézer, especialista en cosmología, astronomía, geología, meteorología, biología, antropología y arqueología, y además judío observante, encontró que los planteamientos actuales encajaban notablemente con una interpretación más o menos literal de Bereshit.

Además ha podido encontrar interpretaciones precisas en términos científicos actuales de una serie de frases de Bereshit que hasta ahora parecían oscuras e indefinidas.

La teoría del Big Bang, concuerda con Bereshit, no sólo explicando el Origen del Universo, sino exponiendo la creación ex nihilo (realizada por Di~s a partir de la nada), por el Ser que por Sí mismo es la plenitud del Ser.

Gerald Schröder, un físico nuclear del Instituto de Tecnología de Massachussets, dijo que todo es el resultado de la Gran Explosión, como teoría dominante que expresa que una explosión celeste creó el Universo lanzando partículas en todas las ​direcciones. (El Génesis y el Big Bang, Cáp. 3, p. 85, Ed. B, Barcelona, 1992)

Ahora bien… comprendiendo el Origen pasemos a la siguiente pregunta: ¿Qué edad tiene el Universo?

Continuará